Policías revelan que el Comisario Santos asesinó a un policía y forma parte de banda de huachicoleros

Jesús Gómez/ASICH

El director de la Policía Estatal Preventiva, José Santos Hermenegildo Ortiz fue denunciado por subalternos de grupo, de que asesinó al policía Raquel Cruz Cruz y de que forma parte de una banda organizada que se dedica al robo de combustibles en la zona Norte de Chiapas.
En un manifiesto dirigido al Gobernador Rutilio Escandón Cadenas; a la Secretaria de Seguridad Pública, Gabriela Zepeda; al Fiscal General, Jorge Luis Lláven Abarca y a los organismos de derechos humanos, narran que el Comisario Santos el sábado 14 de noviembre se reunió en su rancho El Potrillo, localizado entre los municipios de Ixtacomitán y Solosuchiapa con gente que se dedica al robo de combustible en los municipios de Reforma, Juárez, Pichucalco y la región de la Chontalpa en el estado de Tabasco.
A esa reunión llegó también el fiscal regional de la zona Norte, Pablo Liévano Flores, “quien es adicto a la cocaína ya que pudimos ver como al tomar wisky inhalaba esa droga”.
Identificamos que llegó junto con este fiscal el dueño de la plaza de huachicol de Reforma, Adrián Damasco, con quien operan desde hace tiempo el trasiego de hidrocarburos hacia Tabasco y Veracruz.
Revelan que el jefe Santos los obliga a darles seguridad escoltando las pipas para que nadie los revise o detenga, con solo decir que van de parte suya. Es lo mismo con la venta de cocaína y marihuana en la región donde estamos destacamentados, tenemos que proteger a las tienditas y depósitos y bares donde se vende la droga.
En esa reunión del sábado, aseguran que el Comandante Santos ya estando bajo los efectos de la cocaína y el licor comenzó una discusión con el compañero policía Raquel Cruz, quien era su escolta personal. Luego de gritarle el jefe Santos desenfundó su arma y le disparó a quemarropa al compañero policía, quien cayó herido de muerte delante del fiscal Liévano y las demás personas presentes.
Con vida lo levantamos del lugar y el jefe Santos nos ordenó llevarlo al hospital de Pichucalco, pero como tenía lesiones de arma de fuego lo trasladamos al hospital Juan Graham de Villahermosa, Tabasco donde murió, dejan de manifiesto.
Aseguran que este hecho los indigna porque el jefe Santos los obligó a mentir, diciendo que se trató de un asalto. La verdad la saben el comandante regional de sector Mauro Pérez, el comandante regional de la Policía Especializada, Mario Solís y el subdirector de la FGE, licenciado Cosío, quienes manipularon la escena del crimen para fingir un atentado disfrazado de intento de robo, cuando sabemos que fue un crimen con alevosía y ventaja.
Los policías, quienes omiten su nombre por temor a represalias, exigen cárcel y destitución de Hermenegildo Santos y de quienes participaron en este homicidio, como el licenciado Pablo Liévano y los otros mencionados. ASICH

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