Pablo Villarreal /ASICh
La caza furtiva de animales en peligro de extinción como es la iguana verde, está siendo cada vez más severa en estos meses, sostuvieron comisariados ejidales.
En algunas zonas de la Costa de Tonalá y Pijijiapan han denunciado que se han descubierto a estos cazadores que con perros y rifles de caza deportiva (diábolos) han estado capturando estas especies que están en peligro de extinción.
Los cazadores aprovechan para vender hasta sus derivados, como son tamales y mole de iguanas.Los representantes de los ejidos que no han podido controlar la captura de estas especies, pese a que la PROFEPA para combatir el tráfico ilegal de vida silvestre, realiza operativos de inspección y vigilancia, en coordinación con diferentes instituciones como la Procuraduría General de la República, Policía Federal, Policía Federal Ministerial, Policías Estatales y municipales. Esto no ha sido suficiente, sostiene Jose Esteban Lopez agente municipal de colonia en Pijijiapan.
Los lugares donde más se han visto los cazadores furtivos son los terrenos cercanos al mar muerto o el sistema lagunario, que es donde las iguanas salen por las mañanas.
El agente municipal recalcó que vender iguanas es prohibido, por lo que advirtió a los cazadores furtivos de la comunidad que abandonen esa actividad, ya que las autoridades y los conservacionistas ya están tras la pista y de un momento a otro pueden ser capturados.
Ante esta situación han pedido a las corporaciones policiacas a que realicen inspecciones y vigilancias por estas zonas.ASICh
