Juan Manuel Natali /ASICh
Tapachula, Chiapas.- Cansados de la impunidad que opera respecto a la regulación en la venta de bebidas embriagantes, prostitución y delincuencia, habitantes de la quinta poniente entre 12ª y 14ª norte, exigieron a las autoridades municipales y Gobierno del Estado, mayor vigilancia en este lugar, ante los problemas que surgen las 24 horas, durante los 365 días del año.Vecinos quienes omitieron su nombre por temor a represalias, argumentan que a diario ocurren anomalías como asaltos a mano armada, prostitución, violaciones y riesgos de contagios de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) o del VIH-Sida, al no haber un control sanitario, adecuado de quienes han tomado como sitio de trabajo esa zona.
Indicaron que hasta el momento ninguna autoridad se ha acercado, por lo que a través de lonas han manifestado su repudio públicamente.
“Llevamos cinco años con este problema, es intranquilo para nosotros como vecinos, para los comerciantes, para la gente que transita en esta zona, simplemente no hay control. Parece la zona de tolerancia esta calle, porque más abajo hay hoteles de paso en donde vemos a niñas, jovencitas y mujeres adultas esperando hombres que les compren su cuerpo”, precisó uno de los vecinos.
En este sentido, los habitantes argumentaron que algunos comerciantes se han visto obligados a cerrar sus negocios, debido a la falta de vigilancia, pues la poca que recorre la zona se dedica a cuidar las cantinas, situación que contradice las verdaderas intenciones de las corporaciones policíacas a quienes acusan de estar en contubernio con los asaltantes que merodean el lugar.
Conocida ahora como la “calle de las emociones fuertes”, los denunciantes argumentaron sentirse desprotegidos, pues algunos han sido amenazados por los mismos asaltantes e incluso las trabajadoras sexuales que rondan la cuadra, sin embargo, eso no ha sido un impedimento para colgar las lonas en donde manifiestan su inconformidad y piden una pronta respuesta de las autoridades.
“Hemos tocado puertas, lo hicimos con la administración anterior y no nos escucharon, ahora lo intentamos otra vez y estamos esperando respuesta, es necesario porque da una mala imagen, además de que aquí pasa mucha gente y nos afecta como comerciantes porque la gente no quiere venir a comprar, eso ha provocado el cierre de muchos comercios”, agregó una denunciante.
Cabe señalar, que en publicaciones pasadas, se dio a conocer la problemática a través de esta editora en donde se manifestó la misma situación, por lo que ahora, confiados en la voluntad política del nuevo gobierno, los vecinos piden de nueva cuenta su pronta intervención para brindar seguridad y regulación en los centros dedicados a la venta de bebidas embriagantes, además del trabajo sexual que se ejerce en la zona. ASICh
