Cosme Vázquez/ASICH
Para evitar la escasez de agua como ya se registra en alguna parte de México, en Nuevo León, las políticas públicas deben de contemplar presupuestos planeados por cuencas y por microrregiones, dándole prioridad a la restauración y reconversión, con ordenamiento ecológico del territorio, de lo contrario estaremos padeciendo esto año tras año, sostiene el biólogo Fraoilán Esquinca Cano, miembro de la Comisión de Ecosistemas de la Unión Mundial por la Naturaleza.
En entrevista exclusiva anotó que se deberá pensar en presupuestos multianuales, para que aun cuando cambien las políticas no se deje de apoyar los trabajos que se vengan haciendo en las cuencas o microcuencas, como ha sucedido en muchos casos.
Enfático dijo que esto para Chiapas es vital, lo mismo para Oaxaca, Guerrero, Michoacán, La Sierra Gorda, las zonas del Nudo, la Huasteca y la Tarahumara, que son geológicamente, geohidráulicamente y topográficamente importantes en temas de su construcción. La planeación debe obedecer al uso y manejo de ese tipo de recursos, el presupuesto debe ser en un orden de prioridades donde participe la gente y la gestión de territorio.
Anotó que el cambio climático hoy en el mundo evidencia las transformaciones de paisajes y los cambios que se dan en las temperaturas, así como en las sinergias de eventos como vemos a veces con El Niño, etc.
Lo cierto es que los ciclos han apretado y han puesto en situación crítica de sequías en los últimos años, debido a la falta de captación, infiltración de agua, lo cual obedece en mucho a la pérdida de biodiversidad y a las transformaciones de paisajes, crecimientos urbanos anárquicos y una sobre explotación del acuífero.
Reconoció que mucho no hemos previsto los bienes y servicios de los ecosistemas, y considera que ese es el gran paradigma que a partir de 2005 dos estudios fueron señeros para darnos esa pauta, como son la valoración de ecosistemas del Milenio y el informe de Nicolas Steno acerca del impacto económico de lo que representaría esto ante el cambio climático y los desastres que se presentan.
Afortunadamente, destacó que en Chiapas se han hecho trabajos para poder garantizar que la Sierra Madre, uno de los bastiones más importantes, de donde se distribuye agua hacia el río Grijalva y parte de ello confluye hacia el Usumacinta y hacia la Costa del estado. Se trata de las dos cuencas más importantes del país, con punto de desfogue en zonas de Tabasco y Campeche.
Asimismo, indicó que en la zona Metropolitana y en los valles centrales del estado no se ha valorado el tema del agua que proviene de la Sierra Madre, que sirve para abastecer a Tuxtla Gutiérrez hasta Berriozábal. Por eso tenemos que garantizar a la Sierra Madre como una proveedora de bienes y servicios, y en la zona Metropolitana reconstruir y restaurar espacios naturales, porque ya nos acabamos el río Santo Domingo y lo mismo el río Suchiapa, además de El Sabinal.
Apuntó que si bien se están haciendo remozamiento en zonas de El Sabinal hay 19 arroyos que necesitan restaurarse y restablecerse, así como la reserva del Mactumactzá, el Cañón de San Fernando y el Cañón del Sumidero. La zona Metropolitana debe de considerarse con un reordenamiento nuevo, donde se construyan también, a través de los bienes y servicios.
Esquinca Cano dijo que estamos en la Década de la Restauración, implementada por Naciones Unidas a partir de 2021, por lo que tenemos este periodo para cambiar la visión de la nueva ruralidad, con restauración y reconversión productiva, para que las cuencas medias y altas vayan teniendo no solamente la proveeduría del alimento para la gente que vive en la zona, sino también valor agregado con los servicios ecosistémicos, la conservación de suelos y la infiltración de agua.
En Chiapas perdemos suelos en varios lugares por la erosión eólica e hídrica, debido a que se ha realizado agricultura en zonas no aptas, donde se provocan deslaves, que es la primera causa de desastres. Por eso debemos participar también en la cruzada global alrededor del suelo, puntualizó. ASICH
