Palabras más, palabras menos

Alejandro Pastrana Valls

Año Nuevo: Elección 2012

Por Alejandro Pastrana Valls

Semana nueva e inicio de año. La intención de las fiestas de fin de año radica en la evaluación de los hechos relevantes desarrollados a lo largo de 365 días y a la generación de propósitos que se deberán cumplir durante el año nuevo.

El 2012 es un año electoral que destacará por la competición política de los tres partidos más importantes del país: Partido Acción Nacional (PAN), Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Partido de la Revolución Democrática (PRD). Aunque “distintos” en posturas ideológicas -derecha, centro e izquierda- el posicionamiento en los temas cruciales del país es el mismo: combate a la pobreza, igualdad de género, inseguridad, fortalecimiento de la educación, conservar el medio ambiente y salud integral.

En los estudios de ciencia política la manera más simple de entender en dónde están posicionados los partidos políticos es a partir del trazo de una línea horizontal con 10 puntos. Los partidos de izquierda están más cercanos al 0 y los de derecha al 10. Los desplazamientos que tienen los partidos políticos a lo largo de la línea se dan a partir del posicionamiento en temas relevantes del acontecer político; por ejemplo, la relación que se tiene con el mercado, relación estado-iglesia, incremento o disminución de los impuestos.

En estos momentos el puntero de las encuestas pre electorales es el pre candidato del PRI, Enrique Peña Nieto. Sin embargo, el contexto actual no se asimila en lo más mínimo al observado en las competiciones presidenciales de sexenios anteriores.

En 1988 la elección se centro en la disputa del PRI y PRD, los partidos y el electorado se ubicaron en la izquierda del espectro ideológico. Los sucesos atípicos en el desarrollo político nacional de 1994 –asesinatos de dos políticos de importancia nacional, Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz M. y el levantamiento del EZLN en Chiapas- hicieron que la contienda se enfrascará en la incertidumbre y el pánico, abriendo así la oportunidad de un voto por la certidumbre, favoreciendo al partido en el gobierno, el Revolucionario Institucional.

En 2000 la competición se centró en la contienda entre el PRI y el PAN, los ciudadanos observaron con gran ilusión y entusiasmo que el cambio a la derecha impulsaría el desarrollo de los sectores claves del país. Por otro lado, en 2006 la competición se enfocó en la polarización social –a partir de la generación de miedo por medio de campañas negativas- entre la izquierda y la derecha del país, PRD y PAN, respectivamente.

Estos escenarios han favorecido al desarrollo de un ciudadano más maduro y reflexivo. En la actualidad, la competición por el voto se ubica en la división del electorado en tercios sin que esto afecte el estado de ánimo de la sociedad. El escenario actual – contrario al observado hace seis años- es de revisión retrospectivo y prospectivo del desempeño de los partidos y de sus gobiernos. Los tres partidos se han preocupado en ubicarse al centro del espectro ideológico facilitando así sus discursos pero haciendo mucho más complejo la diferenciación entre ellos.

Ante esto, la premisa de muchos políticos y pocos partidos ha ganado terreno.

Nos leemos en mi correo electrónico, alejandropastranavalls@hotmail.com, y nos seguimos en twitter, @Alejandro_PV.

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