Augusto Solórzano López /ASICh
Estamos urgidos de mucha paciencia con eso de la remodelación para que “Viva el Centro” de Tuxtla Gutiérrez y otras obras hidráulicas. La primera que los que saben establecen que el proyecto adolece de planeación y en lo segundo que esas obras se han vuelto añejas y no terminan.
En el punto de la remodelación la gente se observa a un paso de la histeria y la mayoría de comerciantes notoriamente molestos, porque no les advirtieron, no les dijeron o no planearon suficientemente las repercusiones que podrían tener los trabajos.
En el aspecto de las obras hidráulicas se desconocen razones, pero, no pocos dicen que el dinero ha sido el motivo del retrazo y en suma avanzan un tramo y regresan dos por el golpe de lluvia que muy probablemente les alcanzó y no midieron lo tiempos.
Total tanto en un lado como en el otro, es decir Remodelación y Obras Hidráulicas, es muy posible que nos salgan un “ojo de la cara” porque se da por descontado que al paso que van la inversión se multiplicará en un “titipuchal” de millones de pesos.
El comercio en particular, luego la ciudadanía, a continuación la hotelería y en seguida la gastronomía de la zona centro, (mención aparte el transporte) no es necesario consultarlos, sencillamente están que truenan, porque no saben cómo se recuperarán de las millonarias pérdidas que ya los tienen “hasta la madre” como dice Sicilia que, dicen, vendrá a SCLC, para “gritar” lo mismo.
Los rumores van y vienen y ahora ya se está diciendo que el referido proyecto reducirá el arroyo de circulación y concederá más espacio a las banquetas, con lo que –dicen- están creando lugares para el comercio ambulante y hasta con sombra por aquello de los arbolitos y bancas.
El rumor se antoja descabellado y no es creíble pero si así fuera, no es de dudar que sobrevendrá en el corto tiempo un problema de “péreme tantito” por todos los intereses que en estos asuntos se juegan.
Los argumentos que se antepuso para remodelar el Centro de la Capital aparte de embellecerlo, debieron ser claros como lo que son; para ganar adeptos con miras al inminente proceso electoral para renovar Munícipes, Congreso y Gobernador en Chiapas y claro para recibir el aplauso ciudadano.
Pero no al pueblo le dijeron que la remodelación permitirá modernizar el “rostro del corazón de Tuxtla” y en privado a los sectores y cámaras, se les dijo que el circuito del centro estaba a punto de colapsarse, es decir que la tubería del agua está tan anacrónica así como el drenaje que se corre el riesgo de mezclar unas aguas con las otras.
P’a que tanto rollo si lo que pretenden, la gente lo sabe o lo intuye, como también sabe desde hace varios trienios que la red de agua y drenaje de la zona urbana de la Capital no solo el centro está tan vieja que sería necesario abrir las entrañas de Tuxtla y dotarla de nueva tubería y que tendría un costo hace 15 años de mil 200 millones de pesos.
¡Iday! P’a que tanto brinco si las calles ya están uniendo los hoyos y no tarda en volverse uno. Es decir ya no serán tantos.
En síntesis pérdidas millonarias que el comercio está como “agua p’a hacer chocolate”, el Ayuntamiento en desventaja porque no sabe cómo responder y el Estado no ve lo duro sino lo tupido, aunque no dejen que se refleje el “palabrerío” en su contra.
Total en ambos casos (1) la remodelación y (2) las obras hidráulicas incluyendo el “rescate” del Sabinal, son elementos que se les puede revertir y pueden ser castigados en los próximos comicios electorales, aunque, después de las elecciones, reconozcamos que la obra quedó bonita. Así es el pueblo y el pueblo manda. ASICh
