La primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación dio trámite a los amparos hechos por los indígenas acusados por la masacre de Acteal, Chiapas, por lo que se liberaron a nueve acusados por la matanza del 22 de diciembre de 1997, además amparó a otros 16 implicados que habían sido sentenciados a 25 años de prisión y se les deberá comenzar un nuevo juicio.A los nueve indígenas se les había responsabilizado por la matanza de 45 personas y fueron liberados por considerar que se usaron en su contra pruebas y testigos fabricados por la Procuraduría General de la República.
Los ministros de la primera sala ampararon a otras 16 personas para que analizaran sus juicios y se les vuelva a juzgar únicamente por los delitos de lesiones y homicidio calificado, toda vez que se les eliminaron los cargos de portación sin licencia y de uso exclusivo del Ejército. Además se les juzgará con las pruebas que hayan sido recabadas de manera irregular.
Cabe destacar que a los liberados no se les encontró material probatorio para comprobar su culpa aunque el ministro José Ramón Cossío aclaró que no equivale a un pronunciamiento de inocencia, ya que se debió a que las pruebas que presentó la PGR fueron obtenidas de manera irregular o fabricadas por lo que no se les pudo comprobar su supuesta culpa.
En el segundo caso, de los que continúan en prisión, eliminando todas las pruebas e irregularidades se les quedó en su contra una o dos pruebas que un magistrado federal tendrá que revisar y si estás pruebas no son suficientes para considerar que son culpables también serán dejados en libertad.
A decir de los abogados todas las personas dejadas en libertad son inocentes y a todos se les fabricó delitos sin existir en su contra.
