OPINION

Guillermo Hübner Diaz
gmohubner@hotmail.com

Una Comisión de Seguridad para Periodistas

Íntegro, inteligente; es también un luchador imbatible y auténtico portento de credibilidad. Periodista pleno, el gobierno chiapaneco en manos de un político igualmente inteligente y respetado, lo invitó a participar en su red de radio y televisión para acreditar aun más su respeto por la libertad de prensa y para que los chiapanecos comenzaran a creer y a respetar la institución, una especie de CORAT pero en serio, de verdad, auténtica.
Allá, en Tuxtla Gutiérrez, mantiene en primer lugar dos programas: uno radiofónico: “Palabra Libre”, transmitido diariamente de 11 a 12 horas, y otro televisivo: “Sin Censura”, los martes a las 20 horas. Hablo, con la venia de mi amable y caro lector, de Miguel González Alonso, presidente del Frente Periodistas de Chiapas, participante en la V Asamblea Anual Ordinaria y VI Congreso Nacional de la Federación de Asociaciones de Periodistas de México, FAPERMEX, A. C., celebrados en Villahermosa los días 14, 15, 16 y 17 de junio.
En el doble evento, marco de renovación del Consejo Directivo y Comité de Vigilancia de la agrupación, así como de la entrega de los Premios México de Periodismo, Miguel González Alonso presentó quizá la ponencia más actualizada y mejor acabada, una propuesta para que el Congreso de cada entidad instale una Comisión de Seguridad Social para Periodistas, tema actual, de atención necesaria, urgente creo yo, por los graves atentados a, y asesinatos de periodistas en México, segundo país más peligroso después de Irak para ejercer la profesión. Nada más. Por ello mi interés en el tema.
La propuesta de Miguel, entonces, surge de esa peligrosa realidad en que se ejerce el periodismo en México y del criterio de las Naciones Unidas de que tal ejercicio es uno de los de más alto riesgo y peligro en el planeta.
No dudo que su iniciativa, la propuesta de Miguel González Alonso, gane terreno y se convierta en una feliz realidad, pues los poderes del Estado también se favorecen con las informaciones que transmiten los periodistas a toda la sociedad en los medios de comunicación sin contar con la protección necesaria para ejercer la profesión cabalmente, conocido es el hecho de que el trabajo periodístico motiva a quienes se consideran afectados por informaciones evidenciadas, a irrespetar la integridad de los periodistas siendo estos objeto de atropellos físicos, morales y en muchísimos casos de la muerte, tendría que garantizarse también la salud, el retiro, una pensión por invalidez y vejez, etc., pues muchos periodistas carecen de estas prestaciones en sus centros de trabajo.
Ser periodista no es cualquier cosa aunque muchos crean lo contrario. El periodista desempeña una función importante como informador de los aspectos relevantes de la vida de un país, de un estado, de una región, de una sociedad, como formadores y orientadores de la opinión pública, base de todo sistema democrático.
Las informaciones trabajadas por los periodistas ayudan al mejor conocimiento de los asuntos públicos y esto engrandece el funcionamiento del gobierno; también, con su trabajo objetivo, prestan un servicio de incalculable valor a la sociedad en general, más por desgracia a la fecha casi todos los crímenes contra comunicadores siguen impunes con lo que se afecta no sólo el Estado de Derecho sino la construcción de la sociedad democrática a la cual aspiramos todos los mexicanos.
En 1997, el 9 de diciembre de ese año, se conformó la Red de Protección de Periodistas y Medios de Comunicación, al considerarse que el respeto a la libertad de expresión y la defensa de los derechos humanos de los periodistas, conformaban y conforman todavía uno de los rubros olvidados de la reforma política, no olvidemos el servicio de utilidad pública de las informaciones periodísticas y de la función social del periodismo y de los periodistas. La propuesta de Miguel González lleva implícito el propósito de que la Comisión de Seguridad para Periodistas que llegara a constituirse en cada Congreso estatal, dilucide y desteje las redes de intereses de los grupos de poder –incluido el del narcotráfico- que tienen la influencia suficiente como para segar la vida de un periodista que les resulta incómodo sin que el crimen les acarree consecuencias jurídicas inmediatas.
Otra función sería fomentar actividades para prevenir delitos y agresiones contra periodistas y medios, no echárseles encima tratando de censurarlos, callarlos, someterlos. La impunidad derivada de las omisiones del Estado mexicano, genera que los crímenes se continúen cometiendo ante la falta de sanción de los responsables incurriendo incluso en responsabilidad internacional dado los acuerdos y convenios que ha firmado con organizaciones en ese ámbito.
De nada sirve una Fiscalía Especial de Atención a Delitos Cometidos Contra Periodistas, adscrita a la Procuraduría General de la República, si no existen avances sustantivos en las investigaciones de los casos de agresiones dadas las limitaciones con las que viene operando el organismo, frente a lo cual la federación no ha mostrado voluntad política en la solución de los casos, quizá mejoraran las cosas dotándola de mayor autonomía y facultades plenas para investigar los delitos.
Otro punto considerado en la propuesta de Miguel González se refiere a la necesidad de reformar el Código penal de cada estado para erradicar la calumnia, la difamación y la injuria como delitos imputables a periodistas, también investigar y sancionar, de verdad, a los autores intelectuales y materiales de los homicidios y desapariciones de periodistas así como las agresiones perpetradas en contra de medios de comunicación a fin de revertir la impunidad. De nada servirá jamás ninguna Fiscalía si no hay detenidos. Muchas otras cosas a cual más de importantes, contiene este documento. Ojalá se le de el seguimiento requerido y lo hagan suyo los legisladores, ojalá.

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