Hoy aquí Quigley y Deloitte 100 años en México, listos ante crisis y última encuesta la percepción más pesimista
Alberto Aguilar
Compra Alta Growth Capital 40% de Amerimed y meta duplicar hospitales; sólo por fusión de Ferrosur, objeción de KCSM de retirar juicios en pacto con Ferromex; Cemex quizá en febrero avances; suena Sánchez en IMSS
Hoy estará aquí la plana mayor de la poderosa firma de auditoría y consultoría Deloitte para su consejo mundial, a propósito de la celebración de los 100 años de operaciones en México.
Aunque los festejos serán modestos, dada la recesión, estarán aquí los 35 socios de Deloitte Touche Tohmatsu, controladora de esa multinacional con presencia en 135 países, 150 mil trabajadores y ventas anuales por 27 mil 400 millones de dólares.
Ya llegaron a México Jim Quigley, presidente mundial de Deloitte, así como John Conelly, director general de ésta que es una de las cuatro firmas de consultoría más grandes del mundo.
Las otras son PriceWaterHouse que lleva aquí Javier Soní y que factura 28 mil 185 millones de dólares, Ernst & Young comanda por Alberto Tiburcio con 24 mil 253 millones de dólares y KPMG de Guillermo García Naranjo con 22 mil 690 millones de dólares.
Deloitte está lista para resistir el impacto de la recesión, fenómeno que no podrá eludir por lo inédito y su carácter global.
Deloitte es encabezada en México por Ernesto González Dávila, con 30 años de experiencia y que se forjó en las filas de Ruiz Urquiza.
Deloitte es producto de varias fusiones, como la compra de Arthur Andersen en 2002.
Aquí sus antecedentes se remontan a 1906, pero no fue sino hasta 1909 cuando se estableció, representada por la estadounidense Vivian Harcourt, para apoyar a S. Pearson & Son, encargada de la construcción del Ferrocarril de Tehuantepec.
Entre los expertos más reconocidos en este siglo para la firma están Enrique Carstens, Benito Yamasaki, Nicolás Urquiza, así como los desaparecidos Alfredo Chavero, Alejandro Prieto, Andrés Ruiz y Antonio Galaz.
De sus clientes añejos están Bimbo de Daniel Servitje, P&G de Carlos Paz Soldán, Nissan de Julio César Panamá, y junto con estos sume por su importancia a Modelo de Carlos Fernández, Femsa de José Antonio Fernández, Bancomer de Ignacio Deschamps, Banorte de Roberto González Barrera, Grupo Carso de Carlos Slim.
Deloitte tomó medidas para cuidar su gasto. De entrada congeló el movimiento de su rotación natural de personal que suma 5 mil 400 personas.
Se espera que sus números en 2009 y que reportará en junio, en ejercicio irregular, se ajusten a un avance del 14 por ciento vs el 19 por ciento de su pronóstico. El mayor impacto se verá en los resultados del 2010.
Para Deloitte, México es su principal mercado en AL, seguido por Brasil. Tiene ingresos por 350 millones de dólares, mientras que EU es poco más de la tercera parte.
Su última encuesta de diciembre, realizada entre las 234 empresas más importantes del país, recoge la percepción más pesimista de todas las que ha realizado la firma hasta ahora. Sólo 24.2 por ciento espera elevar su producción en los siguientes 12 meses, y 13.9 por ciento tendrá más personal.
El mayor impacto para su clientela estará en manufacturas y particularmente quienes dependen de exportaciones a EU. También las empresas de consumo, aunque deberá verse caso por caso. Para el rubro financiero no ven dificultades serias.
De las recomendaciones de Deloitte a su clientela está diferenciar los recortes al gasto para no afectar proyectos estratégicos. Tampoco olvidar la innovación, máxime las oportunidades que crea la crisis.
Deloitte opera en México vía 20 oficinas, da servicio a 14 mil clientes y 48 por ciento de su ingreso proviene de auditorias, 25 por ciento de impuestos y 27 por ciento de consultoría -incluida la financiera-, rubro que suele afectarse más con las crisis.
Deloitte estima que habrá que esperar hasta el tercer trimestre para ver en el orbe cierta recuperación, aunque dependerá de la efectividad del plan que se adopte para EU, ya con Barack Obama.
Y la novedad es que el fondo de inversión Alta Growth Capital, conformado por Erik Carlberg y Rafael Payro acaba de realizar su primera inversión. Se trata de la compra del 40 por ciento de la firma hospitalaria Amerimed que preside Rafael Espino y que lleva Ramiro Rojas. Esta compañía, que fue fundada hace 15 años, ha tenido un excelente crecimiento tras de asumir el capital un grupo de profesionales, que es a los que reforzará la firma financiera. Opera 4 hospitales y una clínica en Cabo San Lucas, San José, Puerto Vallarta y Cancún. Son inmuebles especializados en medicina de urgencia, crítica y de especialidad, tanto para la población local como para turistas o bien extranjeros, básicamente de EU, que han volteado a México para atenderse, dados los costos. Con los recursos, la idea es doblar el número de hospitales y clínicas para los próximos 2 años. Ahora mismo se gestiona la certificación en EU, para acreditar en las pólizas de seguros de ese país. Alta Growth Capital recién concluyó un primer cierre de 72 millones de dólares. Su objetivo es recaudar fondos hasta por 200 millones de dólares.
Las unicas acciones legales que Kansas City Southern México (KCSM) que lleva José Zozaya, no está dispuesta a retirar en sus controversias con Ferromex a cargo de Alfredo Casar, son las relacionadas con la fusión de Ferrosur, que era de Carlos Slim, a esta última. Como sabe, hay acciones de por medio incluso por la CFC de Eduardo Pérez Motta y en lo que hace a KCSM hay el convencimiento de que dicha compra-venta modificó la competencia en ese sector. De ahí en fuera, y en todo lo que tiene que ver con derechos de paso, KCSM aceptaría desmantelar los juicios en curso, al igual que Ferromex, para lograr de la mano con SCT de Luis Téllez, un acuerdo estructural que permita ver más hacia adelante. Pero incluso en el tema Ferromex-Ferrosur, KCSM se muestra flexible a negociar. La meta de SCT es lograr un arreglo en el rubro ferroviario durante este primer trimestre.
Desde el año pasado Cemex de Lorenzo Zambrano se ha mantenido activa en reprogramar sus pasivos, resultado de la compra de Rinker. La crisis sorprendió a la cementera en su plan de refinanciamiento. El año pasado reestructuró algunos vencimientos del 2009 y 2010 por 2 mil 200 millones de dólares, pero este año debía enfrentar 6 mil 600 millones de dólares. Aparentemente hay avances y no se descartan anuncios para febrero. Habrá que ver.
Quien suena para suceder a José Antonio López en la dirección de finanzas del IMSS es Antonio Sánchez, quien se sabe viene de las filas de BBVA Bancomer. López tomó la decisión de dejar ese instituto para colaborar con la IP de Monterrey.
