Buscan acreedores en bloque evitar el concurso de CCM, sorpresa y disgusto y apoya gobierno a firma comercial
Alberto Aguilar
Satmex en aprietos, pospone nuevo satélite y con SCT nada aún para Sol II; Aramburuzabala y los Cababie ningún acercamiento; Alfa avanzaría con todos sus derivados; mejora liquidez y bajan tasas de largo plazo
Más allá de que la Juez Concepción Martín Argumosa del Juzgado Séptimo en lo Civil no estuvo conforme con el desglose de la información que le volvió a presentar Controladora Comercial Mexicana (CCM) que preside Guillermo González Nova, le confirmó que bancos y otras instituciones acreedoras de la firma comercial también han influido.
En efecto, éstas presentaron en bloque argumentos para impedir que se le conceda a CCM el recurso que solicitó el 10 de octubre.
Además, no se puede descartar que insistan en bloquear el nuevo procedimiento que ya gestiona CCM y que se desahogará en otro juzgado.
Los de Comercial Mexicana que lleva Carlos González Zabalegui, están convencidos de que en su situación la mejor alternativa era ese camino, disponible desde hace 10 años y que sustituyó a la nociva Ley de Quiebras y Suspensiones.
Como recordará AHMSA de Alonso Ancira fue la última en aprovecharla y aún ahora sigue en ese estatus, en detrimento de muchos bancos que terminaron por vender su deuda.
El caso de Comerci tiene sus riesgos, puesto que los acreedores están realmente disgustados.
Dos días antes de que se optara por el concurso hubo una reunión colectiva en la que Comerci informó su situación.
Para algunos, los predicamentos de Comerci cayeron como balde de agua helada, puesto que sus contratos de coberturas con dólares eran recientes.
Fuentes relacionadas con los acreedores hacen ver que el manejo de derivados de Comerci era una práctica de hace varios años.
Claro que el riesgo que se asumió en esta ocasión al apostarle al peso en posiciones no lejanas del 10.70 pesos por dólar fue elevadísimo, lo que ha puesto en jaque a la compañía que opera como tal desde 1962.
En los últimos días como le platiqué su subsidiaria Tiendas Comercial Mexicana, y que es la que opera 193 autoservicios en varios formatos, tuvo dificultades para cubrir pagos con algunos de sus proveedores. Entre ellos se conoce el caso de Unilever de Guilherme Loureiro.
Fue necesario que Nafin de Mario Laborín abriera una línea de crédito por 3 mil millones de pesos que ya se oficializó. También hay un préstamo de un banco por 327 millones de pesos, con la subsidiaria que no es la entidad que busca el concurso.
Tanto SHCP de Agustín Carstens como Banxico que lleva Guillermo Ortiz han externado su preocupación por el derrotero de esta compañía y los 40 mil puestos de trabajo involucrados.
Incluso se ha cuestionado a algunas de las instituciones especialistas en coberturas por el excesivo riesgo que se empujó.
A los acreedores no gustó nada el que Comerci optara por el concurso y habrían preferido una negociación, camino que ha elegido Gruma de Roberto González Barrera.
Para el mercado como recordará, lo de Comerci fue un auténtico shock, máxime que las coberturas acrecentaron la demanda por dólares y la depreciación del peso.
Los acreedores de Comerci pretenden sentarse a negociar a la mayor brevedad y CCM ya trabaja con el Credit Suisse que lleva Héctor Grisi para formular una propuesta.
Es de imaginar que esta se presentará en el contexto del concurso, aunque habrá que esperar al menos un par de semanas para su aval.
Por el avance del año se ve difícil que en 2008 se pueda llegar a un acuerdo. Los acreedores van a apretar para quedarse con una parte de la empresa dados los montos comprometidos.
Entre los involucrados en el tema están Banamex de Enrique Zorrilla y Citibank por aparte, Banorte de Alejandro Valenzuela, Santander de Marcos Martínez, Merrill Lynch de Alberto Ardua, JP Morgan de Eduardo Cepeda, Goldman Sachs de Martín Werner, Barclays de José Antonio González.
También el HSBC de Luis Peña, Scotiabank de Nicole Reich, IXE de Enrique Castillo y representantes de tenedores de bonos y certificados bursátiles.
Y una compañía en verdaderos aprietos por la circunstancia que enfrentan los mercados y la falta de acceso a créditos es Satmex que dirige Patricio Northland. Si hace unos meses su entorno no era favorable, ahora es patético ante la imposibilidad que tendrá para sacar adelante el proyecto para su Satmex VII, que de hecho ya se detuvo. Lo curioso es que tampoco pudo concretar la venta del Sol II con SCT de Luis Téllez, aunque ya se encuentra en posición inclinada para uso exclusivo del Estado. Hoy Satmex sólo opera dos satélites. O sea que permanecerá en una escala muy menor.
Pues nada que más allá de lo que se dice por ahí, María Asunción Aramburuzabala y Elías y Abraham Cababie ni siquiera han tenido pláticas para llegar a alguna alianza entre BCBA Impulse que lleva Guillermo Buitano y GICSA. Pudimos constatar que tampoco hay nada a través del fondo Tresalia Capital que lleva Rodrigo Besoy y que es el principal accionista de BCBA. Cierto que los Cababie sondean algunas posibilidades de capitalización, pero no hay nada por ahí, pese a que BCBA igualmente podría expandirse hacia nuevos negocios, más allá de su foco que hasta ahora ha estado en el desarrollo residencial medio y alto. Así que considérelo.
Todo parece indicar que Alfa, el grupo regiomontano que encabeza Dionisio Garza Medina ya liquidó o estaría por hacerlo todas sus operaciones con derivados sobre tipos de cambio y tasas de interés. Hasta septiembre éstas le habían generado pérdidas por unos 191 millones de dólares, según lo reportado por la emisora.
La buena noitica es que hasta ayer las tasas de los títulos de largo plazo se habían reducido algo así como 200 puntos bases, o sea 2 puntos porcentuales, por el simple anuncio de algunas medidas que este lunes lanzó la SHCP vía la subsecretaría que lleva Alejandro Werner y Banxico. El tema es relevante para mejorar los rendimientos de los fondos de inversión y afores. Como ya le platicaba se van a modificar las subastas de valores para ofrecer más papel de corto plazo, esto a partir del 4 de noviembre. También se recomprarán títulos emitidos por el IPAB por 150 mil millones de pesos, cuando hay en circulación unos 170 mil millones. Igual se van a intercambiar (swaps) de posiciones de tasas fija de largo plazo por tasas variables de corto plazo para el 14 de noviembre. En lo que hace al mercado de deuda corporativa de corto plazo, la iliquidez ha comenzado a ceder para renovaciones, gracias al respaldo que se empujó por parte de los bancos y pese a que 50 por ciento de garantías por Nafin de Mario Laborín se ha visto como insuficiente.
