Nombres, nombres y… nombres

Celebra ANIQ 50 años, rubro químico estancado pese a reforma, crecen importaciones y cambios de fondo indispensables

Alberto Aguilar

Ajustes fiscales sin imaginación y se afectará economía en 2010; busca IP suavizar pagos de consolidación al 40%; amparos en puerta en telecomunicaciones; se va Dexia este mes; sabotajes del SME y 6,562 hasta ayer

Ayer todo indicaba que se aprobaría otra miscelánea fiscal que no se diferencia gran cosa de otras de años anteriores. Sólo un enfoque recaudatorio y cero avance en los cambios de fondo.

Se repite la historia de lo sucedido con lo energético y que luego de la “reforma” que tanto se festinó por el gobierno de Felipe Calderón, poco ha modificado el panorama de ese rubro.
Un ejemplo de que los cambios en la materia fueron insuficientes, lo presenta la industria química y petroquímica del país que el 29 y 30 estará de manteles largos al realizar su 41 foro nacional. Un día antes se celebrará también medio siglo de la ANIQ que preside José de Jesús García, a la sazón cabeza de Cydsa. ANIQ agrupa a 210 socios que son el 90 por ciento de la manufactura de productos químicos y petroquímicos y 95 por ciento de la distribución. Están Alpek de Alejandro Elizondo, Mexichem que comanda Ricardo Gutiérrez, IDESA de José Luis Uriegas, Bayer de Kurt Soland, DuPont que dirige Tomás Chávez, Basf de Ralph Schweens, Shell a cargo de Marta Jara, Exxon de Neal R. Goins, Mitsubishi, Mitsui, Dao o la árabe Sabic.

La industria química espera concluir el año con una caída del 15 por ciento en su producción, que con todo será menor a lo esperado. Ayudará que 45 por ciento de sus exportaciones se dirigen a AL, mercado menos afectado que EU.

Dado que es una industria intensiva en capital, tampoco hay daño notorio en el tamaño de su plantilla integrada por 68 mil trabajadores de alta especialización. Pero las inversiones sí han decrecido. De un promedio anual de mil millones de dólares que había hace 5 años, en 2008 cayó a 720 millones de dólares y en éste podría rondar los 500 millones de dólares.

Ese rubro no cuenta con los alicientes que potencien su crecimiento, de ahí que su producción se haya mantenido estancada en los últimos años y su participación en el PIB haya caído del 5 al 2 por ciento.

El consumo interno de productos químicos que en 10 años ha crecido casi 70 por ciento y que está en unos 28 mil millones de dólares, se cubre en un 77 por ciento con importaciones. En 2008 se importaron 21 mil 800 millones de pesos de productos químicos, con lo que se contribuye con al menos 50 por ciento del déficit comercial del país.

Curiosamente en el ínter el mismo PRI y el PRD que lleva Jesús Ortega, han ofrecido una férrea defensa de la soberanía.

A su vez Pemex que lleva Juan José Suárez Coppel, hoy sólo explora en gas natural el 4 por ciento del nivel posible por falta de recursos.

Las importaciones de gas natural son el 14 por ciento del consumo y las de gasolina 43 por ciento. Para el negocio químico el acceso al gas aquí se da en condiciones poco competitivas, ya que desde el 2000 se decidió aplicar la tarifa de importación, por lo que se está arriba de la de EU. Lo mismo sucede con los precios de la energía eléctrica que se han incrementado del 2002 a la fecha en 100 por ciento vs 28.2 por ciento en EU.

Por si fuera poco Pemex Gas de Roberto Ramírez vende a Pemex Petroquímica de Rafael Beverido a precios de mercado y no de transferencia y esta última entidad está obligada a su vez a suspender la producción de algunos petroquímicos, si sus costos variables no pueden ser cubiertos. Ahora mismo hay varias plantas detenidas e imaginará la problemática en la logística para sus clientes.

ANIQ que lleva Miguel Benedetto no ha quitado el dedo del renglón para acceder a esos insumos básicos a precios competitivos, en un tema que atañe a Sener de Georgina Kessel, SHCP y Economía de Gerardo Ruiz Mateos y en el que poco se ha avanzado en el sexenio. También se requeriría profundizar en la reforma energética.

El PRI de Beatriz Paredes volvió a demostrar que no ha cambiado, pese a sus recientes triunfos. Al rechazar el 2 por ciento de IVA a alimentos y medicinas, la parte más rescatable de la propuesta de la SHCP de Agustín Carstens, impidió que México se desprendiera de la enorme dependencia que tiene de una sola empresa que es Pemex, al no poder ampliarse la base gravable. Por otro lado la actual legislatura en general reprobó su primer examen, ya que no tuvo la imaginación para corregir la propuesta esencialmente recaudatoria que presentó el gobierno de Felipe Calderón. Consecuentemente avaló un alza al ISR, ajustes al IEPS en detrimento de algunos rubros, amén de aumentar el precio promedio del petróleo para 2010 de 53.9 a 59 dólares, así como el déficit de 0.5 a 0.75 por ciento del PIB. Con ello fácilmente los legisladores cubrieron el hueco fiscal para el próximo año, sin garantizar que en 2011 volvamos a las apreturas de todos los años. O sea nada nuevo bajo el sol, salvo que el paquete va a deprimir más a la economía mexicana.

Y en cuanto al tema para eliminar la consolidación fiscal, lo que afectará a 422 de los grandes corporativos del país al crearles compromisos hoy no reflejados en sus balances, la contrapropuesta presentada por CCE de Armando Paredes es de bajar el primer desembolso del 60 al 40 por ciento en 2010 y el resto en los siguientes 4 años. Hasta anoche no había definición.

De antemano la aplicación de un IEPS del 3 por ciento a Telecomunicaciones se estima podría generar amparos, puesto que aparentemente en lo que se discutía ayer se hacían excepciones. Entre ellas gravar sólo Internet en telefonía fija y no celular, dadas las presiones de estas compañías, o sea Telcel de Daniel Hajj, MoviStar de Francisco Gil Díaz y Iusacell de Gustavo Guzmán. Habrá que ver.

La mala noticia es que este mes cerrará sus puertas aquí el banco franco-belga Dexia que debió ser rescatado por ambos gobiernos, dado el impacto que recibió por la problemática financiera que ocasionó la recesión. La institución que lleva aquí Jean-Jacques Saint-Lezin debió replantear su estrategia internacional. Esta institución llegó a ofrecer a empresas mexicanas créditos por más de 20 años y a tasas realmente preferenciales.

Sí, en efecto el apagón del lunes en Bosques de las Lomas que puso en jaque a corporativos de Arcos y otros edificios circunvecinos fue un sabotaje de miembros del SME a la subestación de Cuajimalpa. Algo similar a lo ya documentado por la prensa en Atizapán hace unos días y en San Juan de Aragón también esta semana. La CFE de Alfredo Elías Ayub ha tenido que trabajar horas extras. Por cierto que hasta ayer 6 mil 562 ex empleados de LyFC habían cobrado su liquidación.

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