Nombres, nombres y… nombres

Peligro de “default” en estados por baja fiscal, más presión a riesgo país y Veracruz, Tabasco y Chihuahua alzan voz

Alberto Aguilar

Descarta Bancomer que Saba frustre compra de predio para torre de 50 pisos que lanzará el lunes; surge GEE para negocios México-Brasil; bonos mayor golpe a empleados de Aeroméxico; galardón a Mifel; deja Avila GICSA

Pese a las declaraciones poco realistas de Leonardo Valdés, presidente del IFE, no es descartable que los resultados de la jornada electoral del domingo se vean ensombrecidos por un elevado abstencionismo y por el denominado voto blanco con el que muchos ciudadanos reprobaremos el entorno político que se vive.

Amén del costo económico que ha implicado empujar nuestra democracia, el proceso visto en las últimas semanas fue un ejercicio triste con una curiosa simbiosis de unos partidos políticos alejados de la sociedad y más bien comprometidos con sus intereses.
Hay un desgaste de las propuestas vertidas vía ¡32 millones de spots en radio y TV! y personajes que ofrecen poca certidumbre al electorado, dado que la mayoría son desconocidos, inexpertos o bien arribistas que buscan aprovechar el momento.

Esa fase política, se combina con la más dura recesión que el país ha enfrentado, con una caída del PIB que rondará el 8 por ciento, dada la dependencia con EU, la baja de los flujos externos y la falta de incentivos para el mercado interno. Somos la economía de AL más afectada.

No es descartable que las calificadoras degraden el nivel de inversión del país. S&P de Víctor Manuel Herrera, Moody’s de Alberto Jones y Fitch de Roberto Guerra han delineado esa posibilidad.

Es de esperar que tras las elecciones, Felipe Calderón presente una nueva propuesta fiscal congruente con el momento, pero la aprobación no será sencilla, máxime cuando se cree que el PAN perderá terreno en el Congreso.

Hasta mayo las finanzas públicas reflejan el impacto de la crisis con un desplome del IETU, ISR e IVA que va a continuar todo el año.

El momento es complejo también para las entidades federativas, puesto que a la fecha los recursos participables han caído hasta en 40 mil millones de pesos o incluso más si se consideran los excedentes petroleros. Hay quien habla de hasta 100 mil millones de pesos.

Debido a ello, no se descarta la posibilidad de que alguna entidad pudiera declararse insolvente y caer en “default”, puesto que a estas alturas del año la baja de los ingresos participables ya repercute en el gasto corriente, subsidios y pago de deudas.

Entidades como Veracruz que lleva Fidel Herrera han comenzado a exigir de manera más enfática a la SHCP de Agustín Carstens el echar mano de fondos extraordinarios para sortear la coyuntura.

Otras igualmente beligerantes son Chihuahua de José Reyes Baeza, Sonora de Eduardo Bours —aunque obviamente en los últimos días ha matizado por la problemática de la guardería ABC—, y Tabasco de Andrés Rafael Granier que hasta tiene una controversia con la federación, al igual que el DF de Marcelo Ebrard.

Los estados dependen en su gasto corriente en un 90 por ciento de las participaciones federales. Muchas de las bases se sentaron en el sexenio de Vicente Fox para hacer más eficiente la distribución de recursos y el abatimiento de la pobreza.

Además lo recaudado con el IETU y el IDE ha resultado muy inferior a lo proyectado y en este año se esperarían captar unos 44 mil millones de pesos, poco para efecto de las necesidades de los estados, acostumbrados con el boom petrolero a recibir recursos a manos llenas.

En la crisis de 1995 con Guillermo Ortiz en SHCP, para enfrentar la problemática fiscal, se aumentó el IVA de 10 a 15 por ciento, y a los estados se les abrieron participaciones en la recaudación de tabaco, cerveza y bebidas alcohólicas. En 1997 incluso se les cedió el usufructo de la tenencia.

Así que la crisis fiscal es ya una realidad lacerante para los estados, complicando aún más al país la defensa de su emproblemada calificación crediticia.

A pesar de las gestiones realizadas por Moisés Saba Ades para nulificar la venta de un predio a BBVA Bancomer por Alberto y Manuel Saba Ades, la institución bancaria que comanda Ignacio Deschamps se declara tranquila para responder en los tribunales, máxime cuando la transacción pactada en 60 millones de dólares se apegó en todo momento a derecho. En ese sentido se descarta que el lío entre los hijos del desaparecido Isaac Saba Raffoul afecte el proyecto inmobiliario de sus nuevas oficinas. Vale señalar además que el terreno que durante años albergó un edificio de estacionamientos en Lieja, es uno de 4, puesto que Bancomer adquirió los otros 3 con diferentes dueños. Ahí se localizarán el grueso de sus operaciones, puesto que el soporte informático estará en Parque Polanco de María Asunción Aramburuzabala. En Reforma y Lieja el BBVA Bancomer va a levantar un rascacielos de 50 pisos, que se pretende sea un símbolo del DF. Este lunes será su presentación.

Tras casi 3 años de gestiones del COMCE que lleva Valentín Diez Morodo y la Confederación de Industriales de Brasil, ayer quedó constituido el Grupo Estratégico Empresarial (GEE) México-Brasil que buscará acrecentar la relación de negocios entre los dos países. El abogado Enrique González Calvillo quedó como coordinador del capítulo México en el que figuran empresarios como Roberto Alcántara de Grupo Ómnibus, Pablo Azcárraga de Posadas, Eugenio Madero de Rassini, Juan Carlos Cortés del CNA, Miguel Ángel Alonso de la industria maderera, José de Jesús García de la química, Andrés Conesa de Aeroméxico, José Carral, Jorge Juraidini de FEMSA, Gabriel Ibarra de ICA y el Premio Nobel Mario Molina.

El convenio que aceptó el Sindicato Independencia de Tomás del Toro con Aeroméxico de José Luis Barraza, fue más allá de la condonación de horas extras, puesto que además los trabajadores de tierra también cedieron 2 días de sueldo, uno por quincena y que implica descansos obligatorios. Además la congelación de bonos por 6 meses, que fue lo que más les dolió por la importancia en sus contribuciones. De arranque el asunto se condicionó a que igual aceptaran ASPA de Alejandro Nava y ASSA que encabeza Lizette Clavel.

La revista inglesa World Finance acaba de nombrar a Mifel de Daniel Becker, como la mejor banca privada en 2009. Esto por las inversiones en tecnología para realizar operaciones de manera remota y el uso de otras alternativas para facilitar el quehacer a sus clientes, como transacciones a domicilio.

Pues nada que en GICSA de Abraham y Elías Cababie aún no termina el ajuste de su estructura dado el impacto que la recesión ocasionó a esta desarrolladora. La noticia es que acaba de salir Mario Ávila, con toda el área de comunicación interna.

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