Grumer apuesta a su aliada estratégica Prosegur para alcanzar 8% del mercado de traslado de valores e ir por más urbes
Alberto Aguilar
Solicitan nulidad de compraventa del predio para oficinas de Bancomer por 60 mdd, por lío entre los hermanos Saba; Oxxo café para todos el domingo en pro del voto; Carlyle vende 35% que le quedaba de la ULA a Apollo
El año pasado los socios de Servicio Panamericano de Protección (Serpaprosa), que dirige Guillermo Núñez, hicieron intentos para vender esa compañía, sin concretarlos.
Y es que en el negocio de traslado de valores hay restricciones en materia de inversión extranjera, lo que se combina con un sindicato que ha impedido el avance de esa empresa.
Agregue a un socio como la estadounidense Brink’s que se ha negado a vender su 20 por ciento, amén de las expectativas de precios del grupo de bancos que poseen el otro 80 por ciento del capital.
En Serpaprosa que posee un 40 por ciento del mercado, participan BBVA Bancomer de Ignacio Deschamps, Banamex de Enrique Zorrilla, Santander de Marcos Martínez, HSBC de Luis Peña, Banorte de Alejandro Valenzuela y Scotiabank a cargo de Nicole Reich.
Una compañía que como le adelanté en su momento rondó Serpaprosa fue Prosegur que fundara en 1976 el argentino Heriberto Gut y que hoy lleva su hijo Christian Gut.
Al final la hispana tampoco llegó a nada y terminó por establecer una alianza estratégica con la mexicana Grumer de Cuauhtémoc Morales Sepúlveda y Javier Artigas, ex ejecutivos de Banco Obrero.
Ésta nació en 1994 como Grupo Mercurio de Transportes y en realidad fue producto de una escisión de los activos de la firma de traslado de valores de este último banco, y que se había formado durante la gestión de Gustavo Romero Kolbeck. Tocó venderlos a Francisco Suárez Dávila.
A la fecha tiene una participación más bien marginal en ese negocio, con el 1 por ciento del mercado. Opera con 125 camiones, 700 empleados y está muy concentrada en el DF y Edomex. Se ha ensanchado a Morelos, Puebla y NL.
Frente a la influencia que tienen Serpaprosa y el grupo Cometra, Seguritec y Sepsa de Santiago Garza Borde, que ya es el líder con el 50 por ciento del mercado, fue que Grumer tomó la decisión de establecer una alianza tecnológica con Prosegur.
México estaba en la mira de ésta, dada la importancia de un mercado que tiene un significado de unos 800 millones de dólares, y en donde las operaciones de efectivo aún superan por mucho las de otros medios de pago.
Prosegur es encabezada aquí por el madrileño Germán Arribas de la Casa y tiene en el uso de la tecnología su mayor fortaleza. Se trata de una auténtica multinacional española que camina muy al parejo del avance de BBVA, Santander, Telefónica, Repsol.
Tiene operaciones en 25 países, entre ellos varios de AL, 600 oficinas y 85 mil empleados. Con 10 mil clientes corporativos a nivel global, sus ventas anuales se sitúan en unos 2 mil millones de euros.
Grumer está convencido que con su aliado va a poder llegar en los próximos 5 años hasta un 8 por ciento de participación y atacar algunos otros mercados, entre ellos Jalisco. Prosegur se ha convertido en un especialista en lo que es infraestructura tecnológica, lo que a la postre permite a su clientela no sólo manejar el dinero con seguridad, sino hacer más eficaz y transparente su manejo.
Para ello cuentan con sistemas que permiten monitorear a cada momento los cajeros, rastrear las unidades de traslado y operar la apertura de las bóvedas vía satélite.
En ese sentido están convencidos de poseer ventajas comparativas que en el futuro les permitirán ganar penetración.
Según la española, por ahora no tiene ninguna participación en el capital de Grumer y tampoco habría plan alguno de modificar ese estatus.
Esta semana trascendió el pleito que se ha desatado en tribunales entre los hijos del desaparecido Isaac Saba Raffoul, dueño del grupo de alimentos Xtra, la distribuidora de medicinas Casa Saba, amén de un enorme portafolio de activos inmobiliarios, urbanos, industriales y turísticos. Moisés Saba Ades alega que sus hermanos Alberto y Manuel lo quieren despojar del legado de su padre. En el ámbito de los negocios se conoce sin embargo que este último tuvo una muy mala relación con su progenitor, de ahí que descansará profesionalmente en sus hijos menores. El asunto lo determinarán los jueces. Sin embargo en el ínter, le platico, que una primera víctima de este expediente es el BBVA Bancomer que comanda Ignacio Deschamps. Y es que en medio de la refriega el equipo jurídico de Moisés acaba de demandar la nulidad del contrato de compraventa del inmueble en el que ese banco construirá su edificio de oficinas corporativas. Se ubica a un costado del Hotel Four Seasons entre Reforma y Lieja. La operación del predio se pactó en 60 millones de dólares. Bancomer ya hasta tiene programada la mudanza de todas sus oficinas y hasta operaciones inmobiliarias suscritas con terceros. Con la nueva se encontrará el presidente del BBVA, Francisco González, que estará aquí el 8 de julio para participar en la asamblea anual del banco. Auténticamente carambola de tres bandas.
Resulta que la firma de conveniencia Oxxo, propiedad de FEMSA que preside José Antonio Fernández, está preparando una estrategia para promover el voto durante las elecciones del domingo. En efecto, va a regalar café a todo aquel que se presente en su red con su dedo debidamente marcado. Por un tema de logística, la promoción será de las 8:00 a las 14:00 horas. Oxxo que dirige Eduardo Padilla es la firma más grande en su tipo con 6 mil 600 unidades en todo el país. Así que va a tener que regalar mucho café. Este año además tiene planeado con todo y la recesión, abrir otras 800 tiendas.
Hace unos díaz le platicaba que el fondo de inversión Carlyle cerró aquí una operación en el sector financiero con una firma de crédito al consumo. Hoy se sabe que invirtió 20 millones de dólares. Bueno pues también trascendió que la estadounidense que comanda aquí Joaquín Ávila se acaba de desprender del 35 por ciento que aún tenía en la Universidad Latinoamericana (ULA). Se lo quedó también Apollo Group, una de las compañías privadas más grandes del mundo en educación y dueña de la University of Phoenix. Tiene un valor de capitalización de 11 mil millones de dólares. Con ello la estadounidense apuesta fuerte a la perspectiva que se visualiza en la educación del país. En agosto del 2008 se había vendido el 65 por ciento de la ULA, institución en la que Carlyle invirtió en 2005. Según datos de Calpers, el fondo público de pensiones más grande de EU, Carlyle tiene una tasa de retorno del 21 por ciento, cuando otros fondos están en porcentajes negativos o del 15 por ciento en el mejor de los casos.
