Nombres, nombres y… nombres

Satélite Solidaridad riesgo para la seguridad nacional, se acaba el tiempo, SCT sin definir y un tercero quizá opción

Alberto Aguilar

Desafío en sofol de IXE, punto aparte a venta de su afore y consejo el 23 para avance de red; plan de Conagua-Ebrard poco más; Infonavit 3 mil mdp este mes; AMERI opacidad y avala BMV; Zubiría por De la Peza en Citi

Resulta que SCT de Juan Molinar sigue aún sin resolver el vía crucis que le heredó la administración de Vicente Fox en política satelital, tras frustrarse la venta de Satmex en donde el gobierno preservó un 20 por ciento del capital.

La compañía a cargo de Patricio Northland ni siquiera responde a los intereses del Estado Mexicano, ya que sus socios son fondos de inversión que incluso han vendido dada su problemática financiera, generándose una consolidación interna.
Satmex no ha crecido, puesto que no pudo concretar una capitalización por 500 millones de dólares.

La compañía que fuera del gobierno no ha podido tampoco colocar un tercer satélite, y opera con el Satmex V y Satmex VI. De hecho la vida útil del primero no es mayor a 3 años.

Si para Satmex el paso del inexorable tiempo va en su perjuicio, por los plazos que implica colocar en órbita un satélite, para el gobierno de Felipe Calderón tampoco hay un margen muy holgado para decidir como resolverá el manejo de las comunicaciones vinculadas a la seguridad nacional.

El expediente está a cargo de la joven subsecretaria Gabriela Hernández, quien por ahora prefiere eludir el externar toda información relacionada con este espinoso tema.

La problemática ya trascendió el ámbito de SCT, puesto que la misma Presidencia está involucrada al igual que el gabinete de seguridad: Sedena de Guillermo Galván, Marina de Mariano Saynez, Segob de Fernando Gómez Mont, SSP de Genaro García Luna y PGR de Eduardo Medina Mora.

Estas dependencias operan en la “banda L” del satélite Solidaridad que se encuentra en posición inclinada para alargarle la vida útil al 2013.

Según expertos, no hay garantía de que ese satélite se mantenga útil por todo ese lapso, de ahí que las comunicaciones de seguridad se encuentren en un ámbito de fragilidad.

La utilización del mismo fue la única alternativa que le quedó al Estado tras fracasar con la venta de Satmex al fijarle un precio de referencia de 569 millones de dólares que resultó irreal.

Además el gobierno tampoco se percató que los satélites de Satmex fueron lanzados sin la “banda L” que es la más adecuada para los servicios de seguridad por el encriptamiento y movilidad.

En materia satelital la irresponsabilidad de las últimas administraciones ha sido enorme. Sólo en el sexenio pasado en medio de los forcejeos de SCT con Pedro Cerisola y Cofetel que lleva Héctor Osuna, el país se dio incluso el lujo de perder una órbita, la 109º Oeste por no utilizarla.

Los tiempos, como ahora, se vinieron encima y al final tocó reconocer a Luis Téllez en SCT, que no había tiempo para colocar un satélite en esa posición antes del 5 de marzo del 2008.

Conforme a un acuerdo trinacional de 1998 con Estados Unidos y Canadá, tocaría al país de la hoja de maple quedarse con esa posición y nuestros socios se aprestan a aprovechar el invaluable obsequio de México.

Justo entre las opciones de las que dispone SCT para subsanar el tema, está aprovechar la capacidad satelital disponible en Canadá, aunque no es lo que el gabinete de seguridad aprueba, por los riesgos inherentes a la información confidencial y a depender de un tercero.

También se ha analizado que México cuente con un satélite propio, aunque habrá que erogar entre 250 y 300 millones de dólares y esperar 4 años para tenerlo en órbita, lo que no se ajusta con las necesidades.

En esa alternativa además el manejo de un satélite por el Estado no es lo más convencional. Cierto, China maneja los suyos, pero es una política de hace 10 años.

Como ve no es un asunto fácil, pero habrá que subsanar los viejos errores en la materia.

En el marcado hay quien vincula la reciente venta de la Afore IXE a Banorte de Roberto González Barrera con la problemática que el grupo que preside Enrique Castillo enfrenta con su sofol hipotecaria. Son temas separados. De entrada la venta de la afore fue algo que se analizó desde hace más de un año cuando Consar de Moisés Schwartz modificó las reglas en materia de comisiones, lo que ha motivado que ese negocio sea ahora de masa crítica. De ahí que IXE decidiera desinvertirse, lo que no parecía fácil por la recesión. Banorte vio una oportunidad, máxime la calidad de la clientela, con trabajadores de 8 salarios mínimos en promedio. Los recursos van a servir, como trascendió, para empujar el crecimiento de IXE. En los últimos 24 meses se han abierto más de 30 oficinas en las 7 ciudades en las que opera, aunque en el primer semestre se actuó con más cautela. Ahora se espera retomar el paso con un par de decenas de nuevos puntos en el año, básicamente en el DF. El número se definirá en un consejo previsto para el 23 de junio. Por lo que hace a la sofol de IXE y en la que Deutsche Bank tiene 49 por ciento, efectivamente se ha tenido que lidiar con cartera emproblemada. Son créditos puente, lo que ha obligado a aumentar las reservas. El alza de los costos financieros ha dificultado también el desempeño de esa unidad que hasta 2005 fue de Marcos Fastlicht.

Pues nada que será hasta la próxima semana cuando Conagua de José Luis Luege suscriba el programa integral con el DF de Marcelo Ebrard para apuntalar la infraestructura hidráulica. Aún se tienen que pulir detalles.

Antes de que concluya el mes Infonavit de Víctor Manuel Borrás colocará su segunda emisión del año de Cedevis, por unos 3 mil millones de pesos. En mayo colocó 2 mil 21 millones de pesos. La operación es importante en el contexto de la astringencia que se ha dado en materia financiera por la recesión.

Patético lo que sucede en materia de transparencia en la BMV. Ayer arrancó una edición de un foro que organiza la Asociación Mexicana de Relación con Inversionistas que lleva Enrique Ortega Prieto, vinculado a Mexichem. Con empresas públicas han optado por hacer de dicha reunión algo privado, o sea sin acceso a los medios, y lo peor es que el formato es avalado por la CNBV de Guillermo Babatz, SHCP de Agustín Carstens y el mismo Luis Téllez “el invisible”. Luego nos extrañamos de que nuestro mercado no crezca.

Y en otro movimiento en Banamex-Citibank, resulta que Pablo de la Peza, quien va a sustituir a Óscar Medina Mora como director de administración de inversiones, será relevado por José María Zubiría, quien como recordará fue por 5 años cabeza del SAT. Su cargo es el de director corporativo de planeación, desarrollo corporativo, operaciones y tecnología en Citi AL.

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