Siete bailarines exploran el deseo, el desamor y la fragilidad en Nocturnos, obra que cuestiona la idea del hombre fuerte que no muestra sus emociones. La creación de Elisa Rodríguez reúne el tango y la danza contemporánea. Este domingo ofrecerá su última función en el Centro Nacional de las Artes (Cenart).
“Tradicionalmente, la masculinidad ha sido representada desde la fuerza, la resistencia y la ausencia de emociones visibles, como si fueran seres insensibles y no formaran parte de la experiencia humana”, señaló la coreógrafa y directora argentina en entrevista con La Jornada.
Rodríguez concibe esas experiencias como una vía para desafiar estereotipos y proponer una reflexión íntima y colectiva. Su búsqueda consiste en “dar voz a una masculinidad diversa y sensible”, con el cuerpo como lenguaje que permite comunicar aquello que muchas veces no se dice.
El tango aporta sus rituales, su musicalidad, su vínculo histórico con la pasión. “Es un lenguaje que ya tiene una historia fuerte sobre la masculinidad, pero también esconde capas de vulnerabilidad que a veces quedan invisibilizadas”, sostuvo.
La danza contemporánea ofrece otra libertad. En palabras de la coreógrafa, permite “dar forma a sensaciones y conflictos internos mediante movimientos más abstractos, fluidos o incluso contradictorios”.
La exploración alcanza los códigos de pareja. Al referirse al intercambio de los papeles de conducir y dejarse conducir, destacó las posibilidades de abandonar las convenciones heteronormativas tradicionalmente asociadas al tango para experimentar con ambos roles. En ese sentido, su coreografía “no pretende revolucionar el tango, sino expandirlo desde sus raíces hacia nuevas formas de expresión, genuinas y actuales”.
Originaria de Buenos Aires, Rodríguez indaga en el cruce entre ambas disciplinas desde 2003. Comparte con Jorge Bartolucci la dirección de Íntimo Tango; desde 2020 desarrolla Percantas escena, compañía integrada por mujeres. A su juicio, existen tantas ideas sobre masculinidad y feminidad como personas, todas en continua evolución.
En Nocturnos eligió textos de Jorge Luis Borges, Juan Gelman, Ricardo Güiraldes y Manuel Mujica Láinez que, según explicó, inspiraron la temática de varias escenas y su lenguaje corporal.
Una obra que se construye desde el elenco
El proceso incorporó las aportaciones del elenco. Describió el ensayo como “el momento más íntimo de la creación”, una convivencia en la que las diferencias, coincidencias e iniciativas de los intérpretes enriquecen el trabajo.
Participan Carlos Blanco, Carlos López, Jacob Morales, Diego Pagaza, Horacio Rosso, Alejandro Ruiz y Javier Torres, además del actor invitado Luis Domingo González. La obra es el segundo proyecto de Rodríguez como beneficiaria del Sistema Nacional de Creadores 2024-2027.
La función de este domingo 18 de octubre será a las 18 horas, en el Foro Experimental Black Box del Cenart (Río Churubusco 79, colonia Country Club Churubusco). La entrada cuesta 180 pesos.
Con información de LA JORNADA
