Cosme Vázquez /ASICh
Autoridades de la comunidad Chigtón del municipio de Ixtapa aseguraron que es falso que el grupo que lleva poco más de dos meses plantados en la plaza central de Tuxtla, hayan sido desplazados, que sus viviendas hayan sido destruidas y sus ganado se lo hayan comido. Maurilio Gómez Rodríguez, presidente del Comité del ejido, el juez rural José Pérez y el comisariado ejidal suplente, Roberto Gómez Gómez sostuvieron que es mentira que con lujo de violencia hayan sido desplazados los manifestantes, lo que pasa que han encontrado un modus vivendi de esa manera.
En este sentido, Mostraron hasta copia de la concesión otorgada por CONAGUA para el aprovechamiento del agua del río Santa Bárbara en el predio La Asunción y/o La Tinta, de fecha 09 de marzo de 1996, pero Agustín de Jesús Pérez Gómez se ha venido oponiendo, obstruyendo el paso del líquido que utilizan para los cultivos.
Asimismo, revelaron que en 2008, por acuerdo del entonces presidente municipal Ricardo Pérez Pérez con Agustín Pérez Díaz, quien dijo ser propietario de La Tinta, se les compró esos terrenos de siete hectáreas, así como Bolachig de 15X 15 mestros por ciento mil pesos.
Sin embargo, Pérez Díaz no entregó los documentos del terreno en diciembre de ese mismo año, como se comprometió, por lo que el Ayuntamiento presentó la denuncia por faude.
Posteriormente, en 2010 el alcalde Ricardo Pérez Pérez entrega de manera formal esas tierras a las autoridades ejidales de Chigtón; en agosto de 2012 por acuerdo de la Asamblea ejidal, tras haber realizado una revisión documental se confirmó que los ciudadanos Agustín de Jesús Pérez Gómez, David Pérez Gómez, Marcelino Pérez Gómez, Ausencio Montejo Pérez, Genaro Gómez Díaz, Darío Gómez Díaz, Isidro Gómez Díaz, Ignacio Gómez López, Saúl Rodríguez Sánchez, Ereín Ramos Sánchez, Humberto Ovando Hernández y Huberto AntonioOvando Sánchez no tienen derechos posesionarios de La Tinta.
Aseguraron con evidencias gráficas que las casas de estas personas tampoco han sido destruidas, sino al contrario están siendo resguardadas por el ejido. La propia asamblea acordó que no toquen sus casas ni su ganado, y los animales que aseguran haber perdido, las vendieron a Francisco López Gómez.
En tanto, los que se dicen desplazados nos están mandando amenazar con entrar a la fuerza a la comunidad armados, por lo que pidieron la seguridad del Estado. ASICh
