Cosme Vázquez/ASICh
El Fondo de Apoyo a Núcleos Agrarios por Regularizar no quita ni da tierra a los campesinos, mucho menos que se haya instituido para confrontar a los ejidos, sino es para regularizar los terrenos que se hayan otorgado por medio de resoluciones presidenciales o por alguno de los programas estatal para el otorgamiento de predios, sostuvo el delegado en Chiapas de la Procuraduría Agraria, Arturo Orta Rodríguez.
Ante la situación social que se ha generado de resistencia al FANAR en algunas comunidades chiapanecas, sobre todo en la zona Chol en el municipio de Tila, en donde ya interfiere inclusive una organización no gubernamental como defensora de los campesinos, el funcionario federal al ser entrevistado sostuvo que a nadie se le obliga abrazarse a este programa.
Precisó que se trata de un Fondo dirigido a los núcleos agrarios que así lo deseen; es voluntario y para darse tiene que ser viable jurídica, social
y técnicamente, es decir que no exista ningún conflicto al interior, que no tenga juicios del orden federal que le impida a la asamblea ejidal o comunal incorporarse al programa de forma gratuita.
No es un programa que dé ni que quite tierra, se regulariza lo que se tiene en posesión; no estamos quitando tierra ejidal ni comunal, aseguró el funcionario, quien a la vez reconoció que lo que quizás ha faltado es darle promoción al programa ante las asambleas ejidales para que conozcan de parte de la Procuraduría Agraria de qué trata el FANAR y hacia dónde va dirigido.
Anotó que la ley agraria en su artículo 56 establece que los ejidos y comunidades podrán delimitarse hacia su interior, por lo que con el Fondo se les dice a los ejidatarios cuánta superficie tienen y actualizar sus documentos en donde se establece sus dotaciones de tierras, ampliaciones o la creación de nuevos centros de población.
Indicó que Chiapas cuenta con tres mil 118 ejidos con sus comunidades y a la fecha hay 633 núcleos ejidales sin regularizar, luego que las propias asambleas decidieron no incorporarse al Fanar, lo cual se respeta.
Sin embargo, se continúa trabajando el programa en Chiapas, uno de los siete estados en donde se viene aplicando, porque ese estado cuenta hasta ahora con alrededor del 70% de su superficie regularizada, lo cual significa que ya cuentan con un plano general, su certificado de derechos parcelarios y certificado de tierra usos común o bien título de propiedad del solar urbano.
Dijo que esos serían los beneficios que tendrían los núcleos ejidales al aceptar el FANAR, pero en ninguno de los casos se les está obligando.
Apuntó que es a la propia PA le corresponde brindar la información de lo que es el programa y sus alcances ante las asambleas, previa invitación de los comisariados ejidales para poder hacer presencia en el lugar.
Aseguró que de las denuncias que han hecho algunos defensores de derechos humanos en torno al programa, se ha contestado ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos con toda la información de lo que es el programa sin ningún otro objetivo más que el regularizar las tierras. ASICh
