José Antonio Morales /ASICh
A punto de morir estuvo Arturo Díaz Martínez, estudiante de 13 años de edad de la secundaria 079 de esta ciudad capital, luego de ser arrollado por el agente de tránsito Inocente Morales, quien por rebasar una hilera de vehículos con semáforo en alto sobre la calzada caminera embistió repentinamente al infante que cruzaba la calle.
Fue alrededor de las 13:00 horas de ayer miércoles, cuando ante la mirada de curiosos, el precipitado agente conducía su patrulla PC-168, placas DNR-5187 a exceso de velocidad y sin ningún cuidado casi arrebata la vida al menor de edad.
Tras ser cuestionado al respecto, Inocente Morales, un tanto pasmado por el incidente que ocasionó, únicamente se limitó a contestar que acudía a un servicio, pero no aclaró; por qué conducía a exceso de velocidad y sin el menor cuidado sobre esa peligrosa vía, ya que no llevaba prendida la sirena de la patrulla PC 168.
Compañeros de Inocente Morales, señalaron que iban hacerlo responsable de los gastos, ante los golpes en diversas parte de la anatomía de Arturo Díaz, quien presentaba posible fractura de antebrazo izquierdo, por lo cual lloraba de dolor y miedo, luego del milagro que le protegió la vida.
El agente de tránsito que conducía sin ninguna precaución, dijo tener 28 años de edad, perteneciente a la corporación de Tuxtla Gutiérrez, y por mucho tiempo permaneció en silencio ante el aparatoso accidente que provocó.
A su vez, otros agente de la misma corporación que llegaron para atender el caso de accidente de tránsito, aseguraron que el proceso sería apegado a derecho y sin duda el agente de tránsito se haría responsable de pagar los gastos médicos y todo lo necesario al menor que voló por los aires antes de caer al piso por el impacto de la patrulla. ASICh
