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A ocho días de haberse perdido en el mar, en el litoral de Chiapas, los pescadores Daniel Martínez Guerrero y su hijo Isaías Martínez, se dio por terminado el operativo para tratar de localizarlos, sobre todo que este domingo se dejaron sentir los efectos del Frente Frío número 23, con fuertes vientos.
El naufragio se dio el domingo 28 de diciembre del 2014 cuando el padre e hijo, originarios de la Bahía Paredón del municipio de Tonalá entraron a cumplir con su trabajo, teniendo como patrón al señor Willy N, originario del estado de Veracruz, quien desde hace algunos añós radica en esta localidad chiapaneca y ha invertido en equipos de pesca, como lanchas y motores fuera de borda, redes y demás implementos.
Los pescadores de 42 y 18 años de edad entraron a las aguas del Oceano Pacífico, a más de 130 kilómetros mar adentro, para poder pescar Dorado, pez de alta demanda en el mercado, sin embargo ya no regresaron en el tiempo considerado, lo que alertó a sus familiares y dieron parte a las autoridades locales, primeramente.
La búsqueda no se dio del todo de manera permanente, debido a la presencia de vientos que se presentaron, además por la oposición de la parte patronal, quien se resistía a dar para el combustible, argumentando que ya no tenía caso seguirlos buscando despues de tres días de búsqueda.
Precisamente, el viernes a pesar de que se tuvo buen tiempo para realizar el operativo de localización de los náufragos, no se movieron ni la avioneta oficial que dispusieron autoridades, por no tener combustible.
Sin embargo, ante la presión de los pescadores de Paredón, el señor Willy a regañadientes puso para un poco más de combustible, lo cual permitió que sobrevolara la nave alrededor de cinco hora, logrando divisar desde lo alto solamente unas boyas y hielera flotando.
De la lancha y los pescadores no se sabe nada hasta estos momentos, toda vez que el sábado al regreso de la avioneta y del informe que dio, con esperanzas los familiares de lo náufragos y voluntarios de Paredón, lograron reunir para que un grupo de lancheros entrara a tratar de dar con su paradero.
Desafortunadamente en la latitud indicada por el piloto de la aeronave solamente encontraron las boyas y la hielera, pero confirmaron que no eran de Daniel y su hijo, lo cual asienta el hecho que hasta hoy siguen desaparecidos con todo y lancha.
Es vox populi en Paredón que al señor Willy casualmente naufragan y desaparecen pescadores que trabajan con él, cada año, sin embargo por tratarse de personas de países centroamericanos, salvadoreños, guatemaltecos, etc, los hechos pasan casi inadvertidos, pero ahora se trata de pescadores oriundos de esta localidad, por lo que los familiares le exigieron la búsqueda, sin tener resultados. ASICh
