Juan León /ASICh
María Vera Hernández, una indígena de 32 años de edad, originaria de Chilón fue llevada al hospital de Yajalón para ser atendida de lo aparentaban dolores de parto, ya que gestaba los siete meses de traer a gemelos en su vientre.Sin embargo, al llegar al nosocomio la fuente se le reventó, y ahí le dijeron deberían trasladarla a otra ciudad ante la ausencia de médicos para efectuar la cesárea en ese lugar, pero ella se opuso ante los fuertes dolores y sobre todo que los caminos son intransitables.
Ahí mismo sus familiares tomaron la decisión de buscar otra alternativa, así que la llevaron al Sanatorio Particular Santa María de Guadalupe. Resultó que el mismo doctor del hospital general fue quien llegó a practicar la operación.
Una vez ingresada le preguntaron a los familiares si ella tendría más hijos a lo que dijeron que eran los últimos, por lo que iniciaron la cirugía pero un bebé falleció al momento de ser extraído.
En tanto, Vera Hernández empezó a presentar abundante sangrado, por lo cual los médicos del sanatorio le dijeron a los familiares la llevaran de vuelta al hospital para su atención.
A través de la Cruz Roja fue trasladada a la policlínica en donde fue recibida por el mismo médico que practicó la operación, y quien dijo que le quitaría la matriz para evitar más sangrado, por lo que les pidieron a los familiares esperar afuera de los pasillos.
Sin embargo, una hora después alrededor de las nueve de la noche el doctor encargado de hacer la cirugía salió a decir que el otro bebé había fallecido, y que habían logrado salvarle la vida a la madre. Le dijo que no había necesidad de pagar los 13 mil pesos al sanatorio particular por la primera cirugía.
Pero, en la madrugada, a las cuatro de la mañana una doctora vestida de negro sin el uniforme que caracteriza a los médicos, salió y llamó a los familiares par a decirles que la señora había fallecido, pues no soportó la cesárea y la extracción de la matriz.
Ante esto los familiares trasladaron a los tres difuntos a su natal Chilón, sin que el hospital reportara las muertes al ministerio público.
Desde hace rato corren los rumores de que en ese hospital hay quienes practican el esoterismo y ahora con la versión de que la doctora encargada de dar la noticia de la muerte estaba vestida de negro, ha levantado temor entre la población que podría ser atendida en el nosocomio. ASICh
