Nada es para siempre

Augusto Solórzano /ASICh

En la pirámide del periodismo no lo tumban los vientos ni le arredran las tempestades. Es él, con defectos y virtudes, pero, siempre él, sereno, cauteloso, paciente; dueño de una basta cultura, de consejo sabio y lección oportuna.
En el reparto de los vientos del 483 aniversario de su fundación y como hijo consentido de San Cristóbal de Las Casas, Manuel Burguete Estrada es distinguido con el premio al mérito “Dr. Manuel Velasco Suárez, justamente el 31 de marzo pasado.
El acérrimo defensor del Valle de Hueyzacatlán, le conocí en 1970; nos conmovió su fácil palabra y un año después nació conmigo “Reporteros en Acción” y en 1973 (fines de octubre y primeros días de septiembre) transmitimos a control remoto la tremenda inundación de San Cristóbal de Las Casas a través de Radio Cadena Nacional RCN.
Las lluvias habían desbordado los Ríos Fogótico y Amarillo afectando los Barrios de San Ramón y San Diego, con un saldo de cientos de familias damnificadas, lo que apremió la construcción de los 4 mil 300 metros del “túnel de San Cristóbal” y salvación de las inundaciones a partir de 1976.
Han pasado más de 40 años (maestro) y el recuerdo sigue presente con dos figuras: Luis Echeverría Álvarez como Presidente de la República y el científico orgullosamente sancristobalense Dr. Manuel Velasco Suárez, entonces gobernador de Chiapas.
Por esos años recibí la más importante y gratuita lección del maestro Manuel Burguete Estrada. Pedí asesoría para ver el qué y el cómo decir lo que estaba pasando en lo que Diego de Mazariegosllamó la “Villa Real de Chiapas” el 21 de junio de 1529 y la respuesta fue:
“Los peor que le puede pasar a un periodista es, que se autocensure; diga la verdad”.
Eran los primeros años de Reporteros en Acción, que en su segundo aniversario el también maestro Romeo Ortega López (ROL) y en su calidad de Subsecretario de Gobierno en el sexenio de Velasco Suárez, calificó al noticiario con un irónico “están en pañales miserables” (esta última es su palabra favorita y que dicha por él, no ofende a nadie).
Y así con esta calidad de maestros libramos la autocensura y tampoco nos quedamos en pañales, construimos a costa incluso de incomprensiones y humillaciones 37 años de vida informativa que solo fue trunca da por el egoísmo oficial, que no del gobernador.
Este estímulo maestro Manuel como otros tantos disfrutados, no están alejados de sinsabores y amarguras que vienen siendo nimiedades contra la enorme satisfacción del trabajo, la lucha, la entrega y el amor cumplido por el ideal perseguido.
Desde, Juan Velasco Dubois en 1915 hasta Victoria Cecilia Flores Pérez (2011 – 2012) ha sido un acierto la distinción para el maestro Manuel Burguete Estrada quien de este modo recibe la energía del estímulo para seguir adelante.
Un premio al mérito (la presea Dr. Manuel Velasco Suárez) que tiene sus raíces en el ejercicio de gobierno Municipal de Enoc Hernández (hoy diputado local) en el año 2002.
Burguete Estrada no suelta la enseñanza en ningún momento: “Ante todo (dice) mi labor periodística, mi labor docente, la crónica histórica y lógicamente mi labor como investigador de la historia, como cultivador de la historia, de la ciencia”.
Y por si fuera poco sintetiza sus molestias e inconformidades con una crítica social de muchos quilates:“Habrá que cambiar muchas cosas que ya no sirven, algunos estilos de vida y eso se tendrá que ir lógicamente al basurero de la historia, pero vendrán ideas nuevas; todo cambia, nada es para siempre”. ASICh

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