Augusto Solórzano López /ASICh
México pretende negociar las libertades de los mexicanos favoreciendo el alto clero católico, mediante una reforma que desmantela el Estado Laico y puede, incluso, convertir en ley a la intolerancia religiosa con tal de tenderse como alfombra muy a propósito de la visita pontifical del próximo 26 de marzo, misma que más parece de política que pastoral.
No es posible permitir pactos en detrimento de las libertades de los mexicanos privilegiando a la Iglesia Católica, sacrificando a un Estado Mexicano que de acuerdo al Art. 40 Constitucional, es democrático, republicano, representativo y laico.
El alerta y la inconformidad tiene varias vertientes; como el presunto arrodillamiento del Presidente Calderón en el Vaticano y su expresión de que “todos somos guadalupanos”; similar postura de Peña Nieto en Roma y ahora la aprobación de una reforma constitucional entre diputados del PRI y PAN.
La reforma al Art. 24 aprobada el 15 de diciembre del 2011, por los legisladores fue “al vapor”; sin discusión. No hubo convocatoria, no hubo invitación a expertos sobre el estado laico y/o asociaciones religiosas. No hubo invitación, esto, ha originado la desinformación.
En lo anterior coincidieron todos los panelistas del Foro Intereclesiástico Mexicano A. C., celebrado ayer en conocido hotel del poniente sur de la ciudad. Por ejemplo el Dr., en Derecho Marcos Antonio Soto Rodríguez, secretario del Foro “V” México Laico A.C., pormenoriza:
“Nos encontramos ante una libertad religiosa disfrazada; no estamos en contra de lo que es libertad religiosa, estamos en contra de que sea utilizado este concepto, para desmantelar el estado laico e impartir religión en las escuelas”.
Por otra parte, la idea de la separación iglesia – estado, es otra parte del trasfondo de esta reforma, porque; el Art. 24 Constitucional es la punta de lanza, para cambiar otros artículos constitucionales.
“El 3º., que estipula la educación laica; el Art. 5º., que versa sobre los votos monásticos; El Art. 27 que precisa sobre el patrimonio eclesiástico y el 130 constitucional que establece el principio de separación de la Iglesia – Estado”.
El Dr. Soto Rodríguez, dice, los grupos evangélicos han crecido últimamente en los últimos años y ha habido un decremento del catolicismo. Así lo que buscan es frenar el crecimiento de los grupos evangélicos y para lograr esto es necesario entrar a la niñez.
“Impartir religión en las escuelas públicas, va generar intolerancia religiosa, discriminación, burlas, división; porque en las escuelas hay diversidad, hay quienes creen y quienes no creen, entonces, la intolerancia puede ser un factor de desigualdad y de expulsiones similares a las de Chiapas”.
Además el catolicismo quiere el voto pasivo para los sacerdotes, legalizar las capellanías en la marina, en el ejército, hospitales, orfanatos y centros penitenciarios, así como la propiedad de canales de comunicación masiva, como Radio y TV.
La defensa y consolidación del Estado Laico, tiene la esperanza de frenar la reforma y que la rechace la Cámara Alta (los senadores) y para eso publicarán una carta abierta en los principales medios del país el 2 de febrero.
Antes el día primero arribará una manifestación en el Congreso de la Unión y otras simultáneas principalmente en las capitales de la zona del pacífico mexicano, como Tuxtla Gutiérrez.
Pero, además el Foro Intereclesiástico Mexicano propone que el Senado de la República ratifique la iniciativa del Art. 40 constitucional que habla sobre el Estado Laico, y que fue aprobada por los diputados el 11 de febrero del 2010.
Es decir, que después de dos años, el Congreso de la Unión saque de la congeladora esta iniciativa y que los senadores aprueben el estado laico. Al aprobar el Estado Laico, no se permite la educación religiosa en las escuelas y se acaba el problema. ASICh
