MIRANDO A LA POLÍTICA…

_Beatriz Paredes, no caer en provocaciones ni generarlas

_El PRI permitió que Calderón fuera presidente

_PAN ¿la estrategia es minar al PRI, como en 2006 con el PRD?

Los sondeos, las encuestas, ponen al panismo en segundo lugar a escala nacional, por debajo del PRI, con entre 8 y 12 puntos porcentuales.Electoralmente alicaído, con malos números y peores pronósticos, el PAN se prepara para enfrentar las elecciones federales con preocupantes votos en contra en todo el país. Afectado por graves crisis externas que amenazan con bajar aún más su base de votantes en julio próximo, el blanquiazul enfrenta un escenario de complejidad sin precedente durante sus nueve años en el poder, con frentes abiertos por la inseguridad y la economía, y sin tabla de salvación a la vista, a decir de especialistas.

Las elecciones no resuelven todo lo que nos gustaría que quedara decidido en ellas, pero al menos sí ofrecen una fórmula civilizada para la disputa por el poder. Sus condiciones de eficacia demandan que se realicen en términos justos, de una relativa equidad y, por lo mismo, con imparcialidad de quienes tienen poder, desde el gobierno. Conforme más tiempo lleve asimilar esta premisa, más habrá de dificultarse el arribo de una democracia aceptable y reconocida por todos: ciudadanos, ganadores y perdedores. Elecciones que den legitimidad al ganador y que satisfagan a quien no se vio favorecido por los términos en los que se desarrollaron los comicios y, particularmente, por la convicción de que en una democracia, para los partidos y proyectos políticos con base social no hay derrota total ni definitiva.

Uno de los mayores desafíos de la normalidad democrática es el papel que debe desempeñar el Presidente de la República en las elecciones que ocurran durante su mandato. Este dilema o circunstancia es válido para el Presidente y para los mandatarios estatales. En la coyuntura presente hay un aspecto sumamente crítico, que es base para que los gobernadores y el Presidente extremaran prudencia.

Los partidos de oposición, creen que el presidente Felipe Calderón mete las manos en el proceso electoral, por esto, el Partido Socialdemócrata interpuso una queja ante el IFE por la “intromisión” de Calderón, dicen ellos, en la justa comicial. Por su parte, el PRI y el PRD también manifestaron su molestia contra el mandatario, por la agresiva campaña del dirigente del PAN Germán Martínez Cázares.

Tolerar generalizaciones como acusar a todo un partido político de narco es injusto y peligroso bajo cualquier circunstancia. Pero lo peor es que, por desgracia, Germán Martínez el presidente del PAN, no toma en cuenta que la misma campaña de lodo se puede lanzar contra cualquiera… es más, contra ellos mismos. En el afán de ensuciar a sus contrarios, los panistas olvidan que lo importante hoy por hoy es blindar la política, a los partidos y las elecciones de la infiltración del crimen organizado. El PAN debe presentar soluciones a los graves problemas nacionales y no dedicarse a denigrar y calumniar.

Para Germán Martínez, sólo se trata de una estrategia de campaña y no le importa que tras el 5 de julio lo único que lograra es romper el diálogo con las fuerzas políticas y entorpecer la marcha del Congreso; pero ni modo: así gobiernan los panistas y los mexicanos tendremos que prepararnos para otros tres años de discordia.

Con el irrisorio castigo que le han aplicado al PAN por la campaña de desprestigio contra el PRI, el IFE perdió la extraordinaria oportunidad de aplicar un castigo ejemplar a los panistas por lanzar una propaganda inmoral con el fin único de bajar de las encuestas a sus adversarios electorales, o sea a los priístas. Y es que los panistas, con Germán Martínez a la cabeza, deberán pagar sólo 456 mil pesos de multa por sus anuncios de la sopa de letras en que relacionan al PRI con el narcotráfico.

De esa manera, la debilidad del IFE quedó expuesta por su negativa a cortar de tajo las campañas de odio promovidas por Acción Nacional desde 2006, y dejó la puerta abierta para que los procesos electorales tengan como eje la descalificación, lo que sólo puede traer saldos negativos a la democracia mexicana. La estrategia de guerra sucia y difamación puesta en marcha por el PAN contra el PRI tendrá repercusiones. El IFE, le ordena al PAN no contratar o difundir este tipo de propaganda en ningún medio de comunicación social; abstenerse de contratar en medio alguno, propaganda que incluya este tipo de expresiones o elementos similares. En el caso específico de internet, no podrá difundir de nueva cuenta esta propaganda a través de juegos de palabras, sopa de letras o cuestionarios en los que emite calificativos contra otro partido. Sin embargo, los panistas siguen haciéndolo.

La respuesta la dan de inmediato y el PAN lanzó un mensaje al PRI mediante su líder nacional, Germán Martínez: “Mantendremos una posición de contraste y de confrontación pacífica”, hasta el próximo 5 de julio. Martínez Cázares le advirtió al partido encabezado por Beatriz Paredes Rangel que: “La campaña todavía no empieza, se lo decimos al PRI”. Les pidió acostumbrarse “a esta pluralidad que, aunque les incomode, llegó a México para quedarse”.

Esto significa que se ciernen nubarrones sobre el proceso electoral: las expresiones violentas del crimen organizado, la presión angustiosa del desempleo, la incertidumbre del mañana, el embate de poderes fácticos empeñados en convertirse en jueces y verdugos, la pérdida de confianza en las instituciones, el peligro de retroceso en nuestra vida democrática, por mencionar algunas, le valen un comino al PAN y a su dirigente Germán Martínez.

“Los problemas afuera del partido son sumamente difíciles y creo que vamos a ver una caída muy importante en el porcentaje de votación ganada a escala nacional y en el número de curules que tiene el PAN en la legislatura”, consideró Joy Langston Hawkes, politóloga del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE). La investigadora estimó que el panismo tendrá que ir a las urnas a ser evaluado en medio de un nada envidiable coctel explosivo de creciente desempleo, devaluación hasta ahora incontenible, violencia relacionada al narcotráfico al alza y crisis de secuestros sin resolver. Ingredientes que ponen al partido gobernante contra la pared.

La dirigente nacional del PRI Beatriz Paredes, por su parte señala que ante la compleja coyuntura actual del país, su instituto político no caerá en provocaciones y actuará con serenidad: “El complejo momento que estamos atravesando, y que los priístas enfrentamos con unidad y con amor a la patria, será no cayendo en provocaciones, ni generándolas, sino actuando con serenidad y con certeza, porque a nosotros nos importa el país’, declara.

Senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) han pedido al dirigente nacional panista, Germán Martínez, “tener memoria”, ya que parece que ha olvidado que fue el tricolor el que permitió que Felipe Calderón pudiera tomar posesión como Presidente de la República, en medio del grave conflicto poselectoral que “puso en riesgo la estabilidad del país” “El PRI permitió la toma de protesta del actual Ejecutivo federal, el primero de diciembre de 2006, porque consideró que era una actitud responsable. “No lo hicimos por los panistas, ni de manera particular por Calderón, sino por el país”, pero “es claro que son desmemoriados”.

Jesús Murillo Karam, también secretario general del PRI, advirtió que costó mucho trabajo estabilizar al país y darle condiciones de concordia, por lo que es grave que Germán Martínez se dedique a deteriorar las relaciones del Congreso con el Ejecutivo, las relaciones entre partidos y a crispar el ambiente previo al proceso electoral del próximo 5 de julio.

El senador Carlos Lozano de la Torre advirtió que “un partido al que el priísmo le ayudó de esa manera, y reacciona con calumnias y mentiras, es clarísimo que va a encontrar el repudio de la población”.
La cosa no para, el representante del Partido Acción Nacional (PAN) ante el Instituto Federal Electoral, Roberto Gil, advirtió que seguirán exhibiendo el pasado del Partido Revolucionario Institucional. Sostiene que no se trata de una guerra sucia ni de generar estrategias de enfrentamiento y de odio. “Simplemente es una campaña de contrastes”. El panista aseguró que “no creemos que la censura sea la ruta correcta para la democracia; en una democracia madura, como la que queremos, el debate intenso es parte fundamental en la vida”.
En medio de esta guerra de declaraciones, preocupa que el PAN y el gobierno federal, en lugar de buscar consensos con las demás fuerzas políticas a fin de mejorar la situación de millones de mexicanos que viven en la pobreza extrema, provoquen la confrontación, con miras a lograr beneficios en la próxima contienda electoral de julio.

En mi análisis particular, no creo que el PRI haya perdido puntos en las encuestas. Es el PAN, el que tiene temor del resultado de los próximos procesos electorales, tanto para la renovación de la Cámara de Diputados, como para el relevo en seis gubernaturas. . Es claro que los panistas saben que lograr la mayoría en la Cámara de Diputados está claramente en riesgo y, por ello, su estrategia agresiva ante el avance del PRI.

*Presidente del ICADEP, A.C.

bonifaz49@hotmail.com

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