México requiere defender la soberanía alimentaria

Cosme Vázquez /ASICh

Se estima que al 2020 la demanda de granos para la alimentación de los mexicanos tendría que ser abastecida del extranjero, por lo que México no solo requiere defender la soberanía nacional, sino también defender la soberanía alimentaria, señaló la diputada federal Arely Madrid Tovilla. Ante estudiantes universitarios la legisladora ofreció la conferencia “Influencia de la crisis en el sector agropecuario y sus repercusiones en las mujeres y los hombres del campo, donde expuso algunas reflexiones sobre el tema, el cual cobra relevancia en la vida actual del país.
En el acto organizado por el grupo A del segundo semestre de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Chiapas, anotó que el tema del campo y las repercusiones que tiene la crisis económica que padece el mundo, además de otros fenómenos propios de este siglo, como la globalización o el cambio climático, son temas cotidianos.
Señaló que el desarrollo del campo constituye un reto y una tarea pendiente de resolver, ya que está en juego el bienestar de, por lo menos, la cuarta parte de los mexicanos.
Anotó que efectivamente México es un país con dotación de recursos de vocación agrícola limitados. Además, el agua es escasa y su uso ineficiente, por lo que solo cultiva un poco más de la décima parte de la superficie total del país.
En tanto, solo el 38% de la superficie cultivada tiene potencial de competir con la agricultura de los socios comerciales de México en el TLCAN, que son Estados Unidos y Canadá.
Agregó que en el país se cuenta con una superficie con infraestructura de riego de 6.31 millones de hectáreas, sin embargo se tiene una tendencia clara a la baja. Se considera que se pierde por ineficiencia más de la mitad del agua utilizada, subrayó.
Indicó que por otro lado, el sector agropecuario enfrenta también limitaciones derivadas de la situación social existente, que se caracteriza por aspectos, como la presión demográfica en el campo; la población rural ha pasado de 22 millones de personas en 1980 a cerca de 24.5 millones actualmente.
Se reduce el número de personas que se dedicaban a las actividades agropecuarias, debido a la migración hacia los Estados Unidos, así como a los centros urbanos del país, y por una incipiente diversificación de actividades en el medio rural.
Por eso, indicó que los jóvenes en busca de un futuro mejor se ven obligados a emigrar arriesgando la vida en la frontera Norte, y con ello la fuga de talentos de millones de hombres y mujeres que en otras condiciones podrían hacer grandes contribuciones al progreso, no solo de los mexicanos,. Sino del mundo entero.
Inclusive, se incrementa el número de grupos indígenas que no tenían la tradición de migrar.
Madrid Tovilla apuntó que adicionalmente a loa factores señalados deben analizarse las políticas públicas y las tendencias de producción que se han dado en las últimas dos décadas, para completar un panorama que permita conocer plenamente la realidad agropecuaria del país, y a partir de ello buscar soluciones para resolver sus problemas estructurales, dada la importancia que tiene el desarrollo del sector para la producción de alimentos y mejorar el bienestar de la cuarta parte de la población de México.
Ningún país, ningún gobierno sensato puede darse el lujo de abandonar la base primaria de su economía y a las mujeres y los hombres que viven de y para ella. Ahí está en buena parte la viabilidad del futuro de México y del proyecto nacional, tantas veces recordado, pero muchas veces ignorado, que se plasma en nuestra Constitución, fruto de la primera y más grande revolución. ASICh

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