Cosme Vázquez /ASICh
La marea roja que se ha estacionado en la zona Costa de Chiapas podría ser producto de acumulación de materia orgánica en el litoral del Pacífico o la zona estuárica, arrastrada desde las zonas altas de la sierra por las corrientes de aguas de las lluvias, señaló el director general del Instituto de Historia Natural en el estado de Chiapas, Froilán Esquinca Cano.
Advirtió que esto podría ser una línea de investigación que puede estar asociada al manejo de cuencas, por lo que hay que estar monitoreando como se presenta y como permanece en los invertebrados o moluscos bivalvos, los cuales representan un riesgo para la salud de llegarlos a consumir en esas condiciones.
Consultado luego de haber inaugurado el curso taller “Estrategia para la conservación de anfibios críticamente amenazados en Chiapas” anotó que el tema de cuencas nos llevaría a la investigación necesaria.
En tanto, aseguró que se vinculan con las distintas universidades para trabajar sobre cuencas, lo que permitiría poder formar inclusive a profesionistas con perfiles a la conservación y preservación.
Dijo que inclusive se trabajará sobre la cuenca del Río Sabinal, para lo cual se ha conseguido un recurso económico de un millón cien mil pesos y han solicitado al Comité de Cuenca del Río Sabinal poder presentarle el proyecto para empezar a trabajar juntos, con líneas de investigación.
En cuanto al taller que se prolongará hasta el miércoles de esta semana en las instalaciones del Museo de Ciencia y Tecnología del Estado de Chhiapas, Esquinca Cano dijo que con el trabajo que han venido realizando con Conservación Internacional se determinó solicitar el recurso para poder saber cuál es el estado que guardan los anfibios en el estado de Chiapas, por lo que para poder diagnosticarlo que se optó por el taller.
Participan la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Ecosur, Unam, Pronatura y la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas, entre otras, a fin de poder llegar a obtener elementos que permitan conocer cuál es el estado que guardan los anfibios.
Esto al mismo tiempo los insertaría a una plataforma mesoamericana, por lo que destacó que Chiapas sería el primer estado que entraría en esta coordinación e intercambio de experiencias, que formularían diagnósticos para saber inclusive el estado que guardan los ecosistemas y poder determinar algunos parámetros de monitoreos.
Anotó que tanto los anfibios y otras especies son indicadores del cambio climático, de acuerdo a la humectación del ambiente y en término de su temperatura, por lo que reveló que resulta de interés para ellos que estos trabajos determinen algunas líneas estratégicas para poder monitorearlos.
Hay especies amenazadas en peligro, por ejemplo la Salamandra en la zona de transición que están en la parte del volcán El Tacaná o en la zona Norte, así como en la parte de los Altos, y algunas especies arbóreas que están en selvas medianas y altas
De ahí la importancia de los monitoreos para saber si hasta se pueden reproducir en cautiverio. ASICh
