Cosme Vázquez /ASICh
Cientos de campesinos de 66 municipios llegaron hasta la capital de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez y marcharon en protesta a los altos cobros por el consumo de energía eléctrica que realiza la Comisión Federal de Electricidad, y pusieron como condición que la paraestatal pague el agua que utiliza de con las cuatro presos hidroeléctricas que hay en Chiapas o no cobra la luz. Además, que pague la CFE el impuesto predial de millones de metros cuadrados de tierra que usufructúa en las presas de Peñitas, Malpaso, Chicoasén y La Angostura, señaló Amín Cholac Manzur, asesor de la Asociación Civil Dos Valles Valientes.
Tras desplazarse sobre la avenida central de la ciudad, hacer un alto a un costado del Palacio de Gobierno llegaron hasta la entrada del Congreso del Estado para entregar la demanda por escrito.
Ahí, anotó el Cholac Manzur que la Comisión Federal de Electricidad pidió que solución a la demanda de las comunidades que piden cobro justo, porque no es posible que les llegue recibos de cobros de 600 pesos hasta 120 mil pesos bimestrales en el servicio doméstico, lo cual asegura tienen documentado.
Dijo que ante esa situación comunidades están en resistencia pagando únicamente lo que consideran deben pagar y no lo que les factura la CFE, por lo que urge que se defina una tarifa justa y preferencia para Chiapas.
Anotó que el problema es añejo; que han propuesto varias posibles soluciones y en algunas ocasiones CFE se compromete pero no cumple, como lo hizo con el programa de la tarifa solidaria, donde el gobierno del estado aportó 280 millones de pesos y la paraestatal en lugar de bajar los cobros los elevó multiplicadamente.
De esa forma, reveló que aquellos recibos que llegaban de 250 pesos de cobros antes de firmarse el convenio de luz solidaria en octubre del 2008 ahora llegan hasta de dos mil pesos.
Advirtió que seguirán con la lucha y si para septiembre de este año no han tenido respuesta, entonces intensificarán el movimiento de protesta, en cuyo marco ahora tampoco se genera la cultura de no pago, sino que demanda una tarifa justa.
Indicó que no es posible que la CFE quiera sumir más en la pobreza a las familias campesinas e indígenas, las cuales ahora por ejemplo crían borregos para la producción de lana y poder subsistir, pero con los abusos de la paraestatal se ven obligadas a vender sus borregos cada bimestre para poder pagar. ASICh
