Máquinas tragamonedas deteriora a la familia mexicana

Víctor Hugo Roblero Hernández /ASICh

Motozintla, Chiapas.- Cuestionado por este medio al Psicólogo Mario Lazos respecto a las maquinitas que se ven en muchos lugares de Chiapas respondió que una investigación realizada en Tuxtla Gutiérrez por el Psicólogo Carlos Hiram Culebro Sosa y titulada “Influencia de los videojuegos en la enfermedad mental denominada Juego Patológico, en estudiantes varones de una escuela preparatoria” señala al incremento en la demanda de las “maquinitas” como una situación de tipo patológico que provoca un bajo rendimiento académico, deterioro de la autoestima e incremento en la introversión en los adolescentes. Refiere que la preocupación se encuentra en el aumento de “video-adictos”, mejor conocidos como “vagos”.
Pero, ¿Qué factores han contribuido al incremento de dicha demanda?
En lo personal creo que no es únicamente el avance de la tecnología y los nuevos diseños gráficos, sino también el creciente deterioro funcional de la familia mexicana, ¿Porqué adolescentes y niños prefieren pasar horas frente a una máquina y no en casa?, ¿Qué falta en casa o que falta en la familia?
Las “maquinitas” son una petición de ayuda, es el discurso del que no puede articular las palabras justas para señalar su inconformidad, es un espacio que atiende (porque no entiende) al adolescente, digamos que es un papá virtual, en todos los casos, esto no es nada bueno.
No faltan únicamente leyes que prohíban la instalación de estos negocios cerca de las escuelas, hace falta desde hace mucho tiempo, un buen programa de Gobierno que fomente la unidad familiar, la comunicación, la afectividad y la atención.
No se trata únicamente de pasar tiempo con los hijos, sino hacerlo significativo.
Las “maquinitas” no hacen niños violentos, en cambio la desatención familiar, prestar poca importancia a las necesidades de los hijos y la violencia en casa, si.
Hay que ser capaz de entender el lenguaje de los niños y adolescentes, el lenguaje es también la actitud y no solo la forma de hablar. Hay que ser capaz de entender lo que el niño quiere decir, hay que descubrir el verdadero significado de preferir pasar horas frente a una máquina que estar en casa.
Si lográramos entender el lenguaje conductual de los adolescentes se evitarían en gran medida no solo el aumento del uso de video juegos, sino también en drogas o sustancias adictivas, se evitarían problemas psicológicos graves como la anorexia o bulimia, depresión y suicidio, etc.
En tanto que los padres no se hagan responsables de las necesidades afectivas de los hijos, que no nos sorprenda el comportamiento de los mismos. ASICh

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