*Salmonelosis, hepatitis tipo B, sinusitis, neumonía o bronconeumonía, influenza, dermatitis, conjuntivitis, algunas de ellas
Un lavado correcto y frecuente de manos reduce hasta en un 50 por ciento las infecciones y elimina la presencia de virus y bacterias, como el de la gripe, que puede sobrevivir hasta por 48 horas sobre las superficies de contacto, informó Jaime Domínguez Gordillo, epidemiólogo y director de la Unidad Médica Familiar (UMF) No. 18, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Comitán de Domínguez.
Agregó que una media tan simple y económica como el lavado de manos frecuente, puede reducir la incidencia de enfermedades respiratorias, prevenir brotes epidémicos y mantener a raya las enfermedades gastrointestinales, especialmente en esta temporada de calor y lluvia.
Explicó que el lavado de manos es una acción sencilla con la que pueden prevenirse ausentismos escolares y laborales, que repercuten en la economía familiar y el desempeño educativo de las niñas y niños. Se recomienda que se realice con agua y jabón en palmas, dorso, uñas y hasta las muñecas, al menos 10 veces al día. También se puede usar líquido antibacterial.
Esta medida puede prevenir enfermedades como la salmonelosis, hepatitis tipo B, sinusitis, neumonía o bronconeumonía, infecciones respiratorias graves como la influenza, dermatitis e incluso conjuntivitis, entre otras, que puede causar desde malestares leves hasta la muerte, en algunos casos.
Enfatizó que se deben lavar las manos después de usar el baño o de limpiar a un niño, tocar a una mascota y, especialmente, antes de manipular los alimentos durante su preparación.
Manifestó que la Delegación del IMSS en Chiapas, trabaja constantemente para prevenir y controlar la aparición de las infecciones nosocomiales, a fin de garantizar la calidad de la atención en sus unidades médicas.
Para tal efecto, los trabajadores son instruidos para lavarse las manos antes y después del contacto con el paciente, antes de realizar una tarea antiséptica o manipular un dispositivo invasivo, antes de preparar alimentos, al aplicar medicamento, después del contacto con fluidos o secreciones corporales, durante el cuidado bucal, manipulación de orina, eses o basura, y después del contacto con objetos en el entorno del paciente.
También, a través de las áreas de Medicina Preventiva de las UMF, promueve entre los usuarios y trabajadores las técnicas de lavado de manos, con talleres programados y con pláticas de orientación en las salas de espera.
Finalmente, Domínguez Gordillo subrayó que los niños pueden ser agentes de cambio, dada su ubicación ideal entre el hogar, la escuela y la comunidad. “Es necesario motivar a los pequeños para que realicen periódicamente un correcto lavado de manos de manera cotidiana, bajo la premisa de que manos limpias, salvan vidas”, concluyó. ASICh
