Los Usos del Poder

Alfonso Zárate

El PRI no se parece a nada: si en sus mejores años el partidazo fue una anomalía histórica, en sus horas más bajas siguió siendo un ente sui géneris . Cuando el PRI perdió por primera vez la Presidencia de la República, pareció emprender una ruta sin retorno que pasaría por la declinación y terminaría, casi seguro, en la extinción; el tricolor no sabría vivir en la orfandad. Sin embargo, en el primer sexenio de la alternancia, el PRI se atrincheró en el Congreso: consolidó su condición de primera fuerza, y no sólo eso, en las elecciones intermedias de 2003 pasó de 211 a 224 diputados. En los comicios locales, el PRI perdió San Luis Potosí y Yucatán, pero retuvo Chihuahua, recuperó Nayarit y ganó Nuevo León. Las cosas marchaban bien; sin embargo, en 2006 vino la debacle: perdió otra vez en la elección presidencial y quedó marginado a ser la segunda fuerza en el Senado y la tercera en la Cámara de Diputados.
Roberto Madrazo había secuestrado al partido, hizo y deshizo alianzas para quedarse con la candidatura presidencial, la logró, pero en el camino dejó muchas lastimaduras que le fueron cobradas en su oportunidad. Por eso, más que el PRI, el gran derrotado fue Madrazo: no ganó siquiera en la sección electoral en la que le correspondió votar.

El PRI de Madrazo se empeñó en hacerle la vida imposible al gobierno foxista, no le importó que, de paso, lastimara al país. Por eso sorprende que, a pesar de todo, cuando se instaló la 60 Legislatura, el PRI se haya convertido en el protagonista de este tiempo político y actor clave para la gobernabilidad. En el Senado, la iniciativa de Ley para la Reforma del Estado, promovida por el senador Beltrones, más que una ley es un acuerdo político que convierte al Legislativo en el convocante de un ejercicio largamente pospuesto, lo que no es un dato menor: una iniciativa del Ejecutivo habría encontrado obstáculos infranqueables en el PRD y los otros partidos que forman el Frente Amplio Progresista. La nueva Ley del ISSSTE fue, igualmente, presentada por el PRI. En suma, el Revolucionario está construyendo alianzas e incentivando acuerdos.

¿Qué explicaría el giro? Por una parte, el reconocimiento de que una ancha franja del electorado castigó la decisión del PRI de jugarle las contras al presidente; todavía muchos mexicanos creen que el fracaso de Fox se explica más por la mezquindad de las oposiciones que por su propia ineptitud. Pero también pueden estar otras razones: a) el cálculo político hacia 2012, la percepción de que pueden acrecentar su capital en las elecciones locales de este año (Yucatán y Baja California), avanzar en las intermedias de 2009 y regresar al poder en la próxima elección presidencial; b) en esa línea estaría la decisión de lavarse la cara dando resultados en materias sensibles para la sociedad que serían potenciados en una campaña mediática que muestre al PRI como un actor responsable y esencial para la gobernabilidad; y c) la convicción de que el país no puede seguir siendo rehén de la lucha de partidos.

Paradójicamente, uno de los asuntos mayores no resueltos, la ausencia de identidad ideológica, le permite a los priístas asimilarse a diferentes causas y signos políticos; también les ayuda la desmemoria de sectores sociales que a veces parecen nostálgicos de los “años dorados” del PRI y, desde luego, los errores de los aprendices de brujo, todo eso y más mete al PRI a la competencia hacia el 2012.

Con todo, el desempeño del PRI no se explicaría sin la operación de Felipe Calderón; el Presidente no tiene el protagonismo de Fox ni busca colgarse todas las medallas. Calderón asume como tarea personal la relación con el Congreso y con todos los partidos y, como mostró la nueva Ley del ISSSTE, teje fino los acuerdos.

Pero nada garantiza que el PRI mantenga el talante constructivo. Fiel a su naturaleza, vende caro su amor, colabora, extorsiona o amenaza. Por lo pronto, presiona para desempanizar a las delegaciones federales y amarrarle las manos a la administración panista en Yucatán, mientras la fuerza mexiquense de Enrique Peña Nieto se mueve a placer en la península; después presentará sus facturas.

Director de Grupo Consultor Interdisciplinario, S.C.

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