Enoc Hernández Cruz
Al llegar hoy lunes a la mitad del año 2026 y para el semestre que resta se espera el desarrollo y consolidación de un fenómeno de El Niño de gran intensidad (catalogado como “Muy Fuerte” o “Súper Niño”), el cual impactará a Chiapas con un escenario meteorológico dual de lluvias atípicas destructivas, sequía agrícola y calor extremo.
A continuación, se detalla el comportamiento e impacto esperado según los reportes del Servio Meteorológico Nacional y las autoridades locales de protección civil:
Se estima que la evolución y los meses críticos serán junio y julio. Tras un periodo neutro, existe más del 82% de probabilidad de que el fenómeno se establezca formalmente en este trimestre a nivel nacional.
Se prevé que el fenómeno se consolide por completo frente a las costas del Pacífico mexicano durante el mes de septiembre.
Hacia el final del otoño e inicios del invierno, (octubre-diciembre) el calentamiento del océano Pacífico alcanzará su punto máximo, elevando las temperaturas superficiales del mar hasta 2°C por encima de lo normal.
El Niño alterará drásticamente la distribución de la temporada de lluvias en Chiapas mediante dos frentes contrarios:
De acuerdo con la Secretaría de Protección Civil del Estado, las precipitaciones generales estarán por debajo del promedio; sin embargo, los eventos de lluvia que sí ocurran serán atípicas, extremadamente intensas y destructivas, elevando el riesgo de inundaciones repentinas y deslaves.
El calentamiento del océano favorecerá el desarrollo de un mayor número de ciclones tropicales en la cuenca del Pacífico que podrían afectar directamente a las costas chiapanecas.
La irregularidad de las lluvias detonará periodos de sequía severa en el campo chiapaneco. Esto ya mantiene en alerta a las comunidades productoras debido al inminente encarecimiento de los productos de la canasta básica local.
Las temperaturas medias y máximas en el estado de Chiapas se mantendrán consistentemente por arriba de la normal climatológica.
Los expertos advierten que este calentamiento sostenido sentará las bases para que el próximo año 2027 pueda convertirse en el más caluroso de la historia.
