Gilberto Díaz López /ASICh
En el marco de las festividades de la virgen de Guadalupe, el padre José Luis Espinosa, asesor de la pastoral de comunicación y en ausencia de monseñor Rogelio Cabrera López, Arzobispo de esta ciudad capital, dio a conocer en conferencia que México necesita afianzarse a una fe viva, que nace desde la presencia Mariana, a la cual no se puede negar, porque de esta fe, se ha adquirido parte de nuestra identidad, no se puede perder y no se puede quitar, por que con ella se afrontan situaciones difíciles en lo referente a situaciones políticas, sociales, religiosas y educativas. Así también, manifestó que con estafe se desafían las secuelas de violencia, secuestro, narcotráfico, solo con la presencia de esta fe y esperanza se podrá recuperar nuestra identidad, así mismo dijo que los hermanos mas vulnerables se ven mas afectados, pero cuantas veces no se han convertido en verdaderos ejemplos de esta fe que une a todos las comunidades del pueblo de México, refriéndose a los indígenas, campesinos, a los mas pobres de este país, a las mujeres, a los inocentes, niños y jóvenes.
Así mismo, reveló que la iglesia no fomenta la pena de muerte ni está a favor, en un primer momento el catecismo de la iglesia hacia una alusión cuando hablaba de la pena de muerte como una solución para colocar al agresor en un estado de indefensión para no causar mayores perjuicios y de esta forma mantener la perseverancia en el bien común.
Sin embargo, agregó que hoy en día la autoridad publica tiene todos los medios para defender a la sociedad del agresor, por lo tanto la iglesia hace invalida su aplicación de la pena de muerte, se decía que antes se podría como ultimo recurso, pero hoy la iglesia dice que no es posible estar a favor de la pena de muerte.
Indicó que el catecismo de la iglesia católica exponía en un principio que la pena de muerte no se aceptaba, salvo en casos extremos de que se habían agotado todos los recursos para alcanzar la paz y la justicia social, tradicionalmente la iglesia ha reconocido que existen cirscuntancias en las que la pena de muerte podrían considerarse en defensa propia y es el único caso donde estaría justificada, para ello se tendrían que justificar todas las condiciones que hacen legitima la defensa propia y que estas explicadas en el catecismo de la iglesia católica tendría que ser el único camino posible.
Por último, agregó que hoy en los tiempos modernos abren caminos diversos y mas acordes con el evangelio para salvaguardar la seguridad de la sociedad, por lo que la iglesia esta definiendo cada vez mas su postura para rechazar la pena de muerte y que la última corrección del catecismo se omite la frase en la que se decía que la pena de muerte debía admitirse en caso de no existir otra posibilidad y se limita a sostener que el gobierno a de buscar los medios mas adecuados para castigar a los criminales, con esto la iglesia estrecha las posibilidades hacia una condena cada vez mas rotunda de la pena de muerte, por lo que la iglesia católica no ve con buenos ojos la pena de muerte. ASICh
