Pedro Monzón/Alberto García
Escuintla, Chiapas.- Como parte de un homenaje realizado a uno de los personajes más reconocidos en el municipio de Escuintla y quien fuera uno de los migrantes japoneses que contribuyó con sus acciones de ayuda a la población de este municipio, autoridades municipales encabezado por el edil Mauro Cruz Jabalois, la Asociación Civil Gestión para el Desarrollo la cual preside el Doctor Ramiro Rojas Joo, así como la asociación México Japonesa representada por NobutakaWaitai, recibieron al Embajador Japonés AkiraYamada, quien visitó este municipio para recordar a los migrantes japoneses y en especial al Doctor Ota, dentro de los visitantes, también se contó con la presencia del empresario Carlos Kasuga Osaka, así como del Cónsul FusachiYachi entre otras personalidades.
Mauro Cruz Jabalois mencionó que la comunidad Japonesa ha heredado un legado de bondad y perseverancia, demostrando el amor por la humanidad y el desarrollo de la misma, siendo el ejemplo de esto el Doctor Ota, un personaje con gran historia de humildad y de enorme corazón, así mismo reconoció las acciones que realiza el empresario Carlos Kasuga Osaka, una persona impulsora de la educación y de ayuda a los sectores vulnerables, Mauro Cruz Jabalois junto con el Embajador Japonés así como la comitiva que lo acompañaba rindieron homenaje a el Doctor Ota colocando las ofrendas de flores en uno de los monumentos edificado en honor a este personaje de la historia Japonesa en México, en Chiapas y en Escuintla mencionaron las autoridades.
Quien fue el Doctor RenjiOta.
Formó parte de los 35 inmigrantes japoneses de la colonia Enomoto y junto con ellos, trabajó para el progreso de la sociedad, fue egresado de la escuela de agronomía de Miyagi y discípulo del Dr. Jinpei quien fuera médico de Escuintla. Para 1908 el Dr. Ota viajó de regreso a Japón, por motivo de la enfermedad de su madre quien muere al poco tiempo. Es durante este viaje en Japón que contrae matrimonio en Tokio en mayo de 1908 con HatsuOta, quien lo acompañó nuevamente de regreso a tierras chiapanecas, habitando en Escuintla de 1909- 1917, fecha en la que fallece.
Durante este periodo la señora Hatsu guardó documentos, cartas y memorias, que le permitieron redactar en 1970 a la edad de 84, el diario que narra su estancia en Chiapas. En él, se explica que a su regreso a Escuintla el Dr. Ota se dedicó a la siembra de arroz y maíz en un pequeño rancho de 45 metros que para entonces contaba con 30 becerros. El propósito de RenjiOta era establecer una empresa y dejar el ejercicio de la medicina en Escuintla, objetivo que no pudo logar debido a que los habitantes del pueblo lo siguieron considerando como médico.
La formación médica de Ota, se debió a su compromiso entregado como ayudante del Dr. JinpeiNihara. Quien muere en Escuintla por la enfermedad de fiebre amarilla. Ota que años antes había cursado estudios de veterinaria, incorporó los nuevos conocimientos para la práctica de la medicina, bajo la idea que “la caridad debe inspirar el ejercicio de la medicina o la medicina tiene que ser caritativa” (Ota, 1970:16). El cariño que RenjiOta se ganó con el pueblo, a través de su generosidad, bondad y altruismo, logró que durante poco tiempo lo nombraran consejero municipal, llegando hacer una de las personas más respetadas del pueblo.
La muerte del Dr. Ota, acontecida en 1917, fue de las más significativas para el pueblo de Escuintla y para la colonia Enomoto. El funeral estuvo apoyado por toda la gente del pueblo, sepultándolo en el panteón municipal de Escuintla, lugar en donde se erigió un monumento a su memoria con la leyenda que reza lo siguiente “a la memoria del noble y generoso Dr. Otta. Como testimonio de la gratitud de sus admiradores de Escuintla, Acapetahua y Mapastepec.” “Paz a sus restos”. También se construyó dos monumentos más, por parte del señor horita quien fuera muy amigo de Ota. Así como también, de Eijimatzuda quien mandó a construir un monumento en 1950. Actualmente la calle principal de Escuintla tiene por nombre av. Dr. Ota.
Una mirada que permite rencontrarnos con el pasado de más de 120 años de historia, y que sigue siendo presente en la memoria colectiva del Soconusco y de Chiapas. ASICh
