Lacandones, desesperados por reabrir los centros ecoturísticos en la Selva para reactivar la economía

ASICH

Los prestadores de servicios turísticos, específicamente los que tienen centros ecoturísticos y hospedajes en cabañas en la Selva Lacandona están desesperados por tratar de reabrir sus establecimientos, pero se encuentran con la oposición de las autoridades de Lacanja Chansayab, el subcomisariado Chankin Chambor Kin y el Comisariado Obed Trujillo González.
Aseguran que ante el semáforo naranja que se ha colocado Chiapas por la pandemia del coronavirus, atendiendo las medidas de Salud quieren reabrir sus establecimientos, para lo cual se han dotado de los insumos para la sanitización.
Sin embargo, las autoridades a pesar de que los han invitado a cuatro reuniones para tomar acuerdos al respecto, pero no llegaron más a que a la primera, han hecho caso omiso y ahora han determinado aplicar la ley a su manera.
Aseguran que se oponen a que reabran los centros ecoturísticos, con el argumento de que los visitantes llevarán el virus, por lo que hasta han recolectado la firma de los 114 comuneros.
Los prestadores de servicios turísticos sostienen que eso de que el turista vaya a llegar a contagiar no puede ser, debido a que los establecimientos de este giro se localizan aislados de los poblados de lacandones.
Anotan que ya están preocupados por la situación, porque al estar cerrados los centros ecoturísticos, los hospedajes continúan el desempleo en los jóvenes, quienes son hijos de comuneros sin tierras para trabajar, por lo que se desempeñan de cocineros, meseros y recamareros.
Chambor N. de uno de los centros ecoturísticos de la zona, enfático dijo que a las autoridades locales no les aflige reactivar la economía, los empleos porque ellos tienen salarios.
Asimismo, los prestadores de servicios turísticos aseguran que hasta ahora por la pandemia no han recibido los apoyos para financiamiento que anunció el gobierno. Lo único que han recibido en lo que va de la pandemia son despensas en dos ocasiones, pero que no les alcanza más que para cuatro días para sobrevivir, toda vez que ellos viven del turismo.
Sin embargo, tienen que dar mantenimiento a las instalaciones de los centros ecoturísticos y de los hospedajes, de lo contrario se apolillan. Por eso es que urge que reabran, pero ni la Secretaría de Turismo ha hecho nada hasta el momento para que puedan reactivarse las actividades en la nueva normalidad. ASICH

¡Comparte la nota!