La poesía es un hermoso puño que golpea: Premio Regional de Poesía Rodulfo Figueroa 2012

Enrique Hidalgo Mellanes /ASICh

Unas horas después que el Coneculta subiera a su página en internet el resultado del Premio Regional de Poesía Rodulfo Figueroa 2012 llamé por teléfono a Eduardo Sosa Rincón, autor del poemario ganador Papalote blanco. Este galardón se le entregará el 10 de agosto del presente año a las 19:00 horas en la Galería de la Asociación para la Cultura y las Artes de Cintalap, Chiapas. Esta es la voz de Eduardo Sosa Rincón.

El poeta.
Nací el 25 de Julio de 1959 en la costa suprema y más alegre del planeta, o sea en Pijijiapan Chiapas. Fue un sábado en madrugada día del patrón Santiago mientras la fiesta con marimba y trago estaba en su apogeo y mi pobrecilla madre pujaba frente al doctor López. Así broté, saliendo al aire como pescador en canoa del vientre que me acunaba.
Después ya nada fue igual en este mundo. En ese momento recuerdo que los montes parieron nuevas especies de plantas, las culebras tuvieron una reunión urgente para afrontar las nuevas calamidades que se les vendrían encima por mi culpa. Los arboles de todas las especies de la región acostumbrados a festejar sin que nadie lo supiera a los nacidos en ese fecha. No sabían si reír o llorar; las piedras que cubrían las calles se pintaron de colores durante casi todo un día; y las gentes del pueblo se preguntaban ¿Qué está pasando? ¿Acaso estas son señales?
Pero no, no sucedió algo extraordinario, solo que a mi mama le dolí más que a cualquiera de sus otros hijos, nada más porque le había nacido un poeta cuentero. No hay nada más hermoso que una infancia en Pijijiapan: jugando al trompo, a las canicas, yendo a pescar al rio, matando pajaritos con mi honda (¡Qué pena¡). Cazando iguanas con trampas que nunca me funcionaron. Hasta que me llevaron a vivir al D.F. a los 12 años.
Estudie, en el D.F., la secundaria en El Instituto Mexicano Francés, que de francés solo tenía a una hermosa gringuita la cual nos dio clases de inglés en primer año, y a quien le decíamos la francesita porque se parecía a Brigitte Bardot. Pero esta fue una gozosa mentira que todos nos creímos solo para evidenciar nuestros deseos de pubertos jariosos buscando desahogos. Ya que en realidad, la pobre mujer era una escuálida e insípida güera.
(Ahhh, y ahora que recuerdo fue mi compañero aunque en un grado inferior el cantante Alex Sintex. Quien seguro si lo veo ahora y le digo “¿Te acuerdas Alex de cuando..?” Me lanzará una sonrisa con las que mata a sus fans y me dirá que sí, sin recordarme una pizca.
Ahh no; también me gane un diploma de segundo lugar en un campeonato inter-escolar de basquetbol. Sin jugar un solo partido. En la banca).
Allá por el año 1976 entré al Colegio de Ciencias y Humanidades en San Ángel. Los tres semestres que recuerdo cursé se transformaron en un largo, estrecho y espinoso periodo similar a diez años en la cárcel, porque ni estudie, ni pasé de año; me aburrí, me fastidie, y solo obtuve como premio una linda dada de baja. Pero necio, como tal cual ahora y entonces peor, reingrese al bachillerato presentando otra vez el mismo examen de admisión que ya yo sabía de memoria; fue un éxito puesto que llegué a la prepa 6 de Coyoacán con más ánimos de no saber ni que onda conmigo, que con deseos claros de estudiar.
Los tres años que debí estar en la prepa fueron ahora sí, literalmente, 6 años. Entre materias reprobadas, semestres repetidos, exámenes extraordinarios, cursos de regularización, y enamoraciones frustradas, logré llegar a la meta, victorioso; aunque en último lugar porque de mis compañeros iníciales ya no quedaba uno solo en la prepa. Pero eso sí, orgullosísimo por haber obtenido el único premio de poesía hasta ese entonces; muchísimos años después, en agosto del año 2012, obtengo el Premio Regional de Poesía “Rodulfo Figueroa”. Aquel concurso que gané en la escuela se llamó “concurso de poesía entre mis compañeros de cuarto año que organizó la maestra de literatura”.
Más como soy empeñoso y experto en sacar con la mano a los sapos y las ratas de sus madrigueras, púes que presento examen para ingresar a la Facultad de Economía de la UNAM, con una vocación sin duda dudosa, o sea, más que engañosa. Solo les digo que me avente tres esforzados años estudiando hasta terminar solo el segundo semestre. Y por supuesto ya para entonces mi hermano mayor y mi madre, no se habían cansado de regaños y castigos. Ni yo de recibirlos. Fue entonces que entre visitas al sicólogo y a la iglesia, y después de realizar una extensísima plana escrita que me hinchó la mano: ¿Qué vas hacer con tu vida? ¿Qué vas hacer con tu vida? ¿Qué vas hacer con tu vida? Se me ocurrió una magnífica idea, la cual también hice plana “estudia arquitectura, estudia arquitectura, estudia arquitectura”. Así que decidido nuevamente hice otro examen de admisión pero ahora para ingresar a la Universidad Autónoma Metropolitana. El cual como era mi costumbre logré acreditar, y una tarde orgulloso ya estaba en un restirador al lado de una hermosa compañera que nunca me hizo caso, adentro de un salón en la UAM-Xochimilco.
Justo después del terremoto de 1985 empecé a trabajar en el área de publicidad de una cadena de tiendas donde conocí no a la princesa sino a la reina que besó al sapo, quien nunca se convirtió en príncipe sino en una fiera, en un animal siempre enojado, andando en la misma búsqueda de la paz que nunca tuvo. Sin embargo, partir de aquel beso entré al mundo de los hombres que proveen a sus familias. Y me convertí en fabricante de sellos de goma. Esta es mi actividad actual.

Las percepciones del poeta.
Platíqueme, por favor sobre sus lecturas predilectas. ¿Qué poetas están más cerca de usted y que imágenes lo han acompañado para escribir?
En el cosmos de lo que escribo está Dios al centro como sustancia verdadera y vital; en todos sus lados, y en todos sus tiempos. Hasta donde la gracia de la poesía me permite sentir. Pero siempre con la expresión de la palabra Verdad Revelada en mi alma: Jesucristo, maestro y Salvador nuestro. Él, quien merece todo el honor y toda la gloria.
No concibo la vida sin la vida eterna y sin el ansia del infinito que los humanos sopesamos en el corazón.Sinceramente nunca he pensado en algún poeta cuando escribo… solo escribo. Dejo salir las palabras permitiendo que sean ellas las que me guíen, algo así como cuando un ser ansioso es tomado de la mano por la gracia de un poema, la cual lo conduce como niño en un mundo imaginario donde habitan emociones, sensaciones, y hasta locuras muy cercanas a lo inentendible o inexplicable. Pero que al final de este viaje, el cual es toda una aventura, el acto de escribir, el don decidor de cosas…; siempre necesariamente encuentro paz en las manos de Dios quien me la ofrece. Y de allí las imágenes, que pueden brotar y transformarse en lo que sea. Incluso en lo que cada lector pueda interpretar.
En mis influencias seguramente están grandes poetas como Cesar Vallejo y Octavio Paz, por ejemplo. Y aunque no fue poeta, está Juan Rulfo y su “Pedro Paramo”, novela que he leído varias veces, y que nunca ha dejado de sorprenderme.

¿Cuales es opinión sobre la poesía de Rodulfo Figueroa?
No está en mí hablar de algo que casi no conozco. Pero algo de lo poco que sé de él me acerca a su poesía. El festejo de la muerte como vida, y del dolor como esperanza. El canto. Su lirica es bella sin duda, hay que entenderlo como poeta en su tiempo, y como voz que habla belleza. Lástima que se murió tan joven, probablemente su poesía hubiese evolucionado.

¿Cuál fue el proceso o trabajo que realizó para escribir el poemario Papalote blanco? ¿Cual es la estructura?
Trabajo y persistencia, necesidad, anhelo. Deseo sincero de anunciar la Palabra Verdadera, pero también de beber agua acompañado de mi mujer y mis hijos mientras caminamos exiliados en medio de este desierto. Agobiado por algunos pero también agobiando a muchos con los fustigamientos de mí ser non-santo: Del hambre. Del egoísmo. Del crimen. Del Fastidio. De la locura. De la mentira. De la alegría; pero siempre, siempre de la esperanza que todos los días me habita y agradezco.
No fue pensado como libro sino que son una serie de poemas escritos en diversos momentos, los cuales conformé para sustanciar “Papalote Blanco”, cuyo nombre corresponde al primer poema presentado en el libro.

¿Qué significa para su persona como ciudadano y como poeta la escritura de Papalote blanco?
Hay una razón que permanece a la vista en “Papalote Blanco”, o por lo menos esa es mi intención: el poeta que anuncia y denuncia. El hartazgo, el crimen; y la belleza que golpea con su puño poderoso la tierra ¡Ya basta¡
¡Yo no soy el que necesita paz, el poeta no la necesita… porque ya se la han regalado¡. ¡Ya basta! ¡Es el mundo que la reclama en voz de la poesía¡
Por ello es necesario anunciar siempre la Palabra Verdadera. La que tiene el nombre del resucitado… Dios existe y nos ama. Así de sencillo, tener en nuestra mente colectiva como una fuerza viva y siempre renovada, a Jesucristo.

El Premio Regional de Poesía Rodulfo Figueroa 2012 ya le está cambiando la vida. ¿Qué sentido tiene un premio este y a que lo compromete?
Primero que nada me exige la gratitud a quienes hacen posible estos eventos. Estoy agradecido con el jurado, Eduardo Casar, Fernando Fernández y Marianne Toussaint. Y también y mucho, con quienes convocaron a este certamen, Coneculta y el ayuntamiento de Cintalapa de Figueroa.
Mi compromiso es con la palabra, con la palabra sincera. A donde ésta me lleve, allí mansamente iré. ASICh

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