El catorce por ciento de los estudiantes preparatorianos de una escuela de Tuxtla Gutiérrez presentan “adicción” al videojuego, lo que repercute de manera nociva en el rendimiento escolar y otras áreas de la vida de los jóvenes, afirmó Carlos Hiram Culebro Sosa, autor del libro “Repercusiones del videojuego en el estudiante de preparatoria” editado por la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) y la Secretaría de Educación (SE).
Durante la presentación de dicha obra en el edificio de la Rectoría de la UNICACH, el coautor de la publicación, Octavio Orantes Ruiz, declaró que la búsqueda de placer es una motivación que favorece esa adicción denominada “Juego patológico”.
Ante un nutrido auditorio, los autores de “Repercusiones del videojuego en el estudiante de preparatoria”, fueron tajantes al mencionar que organismos internacionales estiman que el trastorno psicológico que detectaron puede presentarse del 1 al 3 por ciento de la población, por lo que es preocupante el porcentaje que registraron.
También mencionaron que es elevado el número de alumnos encuestados que, aunque no presentan la citada patología mental, reconocen un impacto desfavorable en su aprovechamiento escolar por recurrir a las maquinitas.
Por su parte, José Eugenio Berdejo Pinto, funcionario de la SE, destacó la necesidad de reglamentar los establecimientos comerciales destinados a la renta de esa moderna forma de diversión.
Las similitudes entre el jugador patológico por los juegos de video y por la ingesta de sustancias que generan dependencia fue detallado por el psicoterapeuta Carlos Escamilla Brugmann, Coordinador de Salud Mental y Adicciones del Instituto de Salud.
Durante las preguntas de los asistentes, Carlos Hiram Culebro, catedrático de la UNICACH, hizo saber que no todos los videojuegos son dañinos, como ocurre con los ludo educativos, de estrategia o de deportes, sin embargo –precisó- éstos están ausentes de los centros comerciales dedicados a la renta de esos equipos, pero sí están ubicados cerca de los planteles educativos, cuando a esas negociaciones debería dárseles el mismo trato que a los bares.
Este libro está a la venta en la librería de la UNICACH, en la planta baja del edificio de rectoría y tiene un costo de cincuenta pesos. ASICh
