Gilberto Díaz Moreno /ASICh
Aun cuando las autoridades revelan un crecimiento en el empleo, este se tiñe de matices cada vez más preocupantes en México, siendo el sector de los jóvenes el más afectado ya que duplica la tasa de desempleo de los adultos, aseguró el investigador Juan Carlos Palacios Ortega, quien de manera precisa aborda temas relevantes. Un dato que agrava aún más el problema de desempleo, es que los profesionales con mayor educación son quienes sufren el mayor índice de desocupación y, se considera que ello, es culpa del modelo económico neoliberal que han establecido los gobiernos de derecha, basado en la primicia de la estabilidad de precios, limitando la inversión y restringiendo el crecimiento de la base salarial, que lo convierte aún más precaria la vida de los desempleados.
La incapacidad de la economía mexicana para generar empleo se ha convertido en un problema crónico, asegura Palacios Ortega, catedrático de la Universidad Valle del Grijalva, y agrega que “las reformas estructurales iniciadas por los gobiernos neoliberales, han limitado la capacidad de la economía para crear empleo”, por ello, la situación de muchos mexicanos que emigran al país del norte en busca de una mejor vida.
El grueso de desempleados del país lo conforman mujeres y jóvenes. La probabilidad para un recién egresado de una carrera para encontrar una ocupación formal remunerada, apropiada a su nivel y perfil de conocimientos, es casi nula. En la primera incursión laboral, menos del 20% de los graduados consiguen un empleo adecuado a sus características, señala el maestro Palacios Ortega, y considera que, aunque se han dado los pasos en materia de educación y capacitación de profesional, “la ausencia de una política seria de empleo, en la que se sacrifique la expansión económica en vez del crecimiento de los precios, ejercerá un impacto negativo en el mercado laboral.
A pesar de la situación de alarma que se observa en todo el país y la Entidad chiapaneca, México cuenta con bajas tasas de desempleo frente a otros países latinoamericanos,. ¿A qué se debe esta contradicción? Todo parece indicar que a la economía sumergida, pero el aumento indiscriminado de la subcontratación de servicios u outsourcing es una prueba de lo que podrá ser un primer paso de la reforma estructural en el ámbito laboral, aunque el objetivo de la reforma debió ser la búsqueda de justicia social y del desarrollo económico.
Juan Carlos Palacios Ortega, indica que “la desregulación laboral es algo que todos los empresarios desean. Pero, afortunadamente, los sindicatos de los trabajadores mexicanos han respondido adecuadamente en defensa de sus intereses”. El investigador explica que “a los empresarios, tanto nacionales como de las grandes corporaciones multinacionales, les gustaría que los trabajadores fueran más eficientes para mejorar la productividad y disminuir los costes salariales.
Durante los últimos doce años, el número de trabajadores con empleos formales asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha disminuido de forma considerable, frente a los trece millones de trabajadores que estaban asegurados en el año 2000, ahora hay unos 12,6 millones. La consecuencia es una pérdida de empleo formal de alrededor de 400.000 plazas en casi seis años. La situación se vuelve más crítica si consideramos que las necesidades anuales de empleo rondan los 1,2 millones de plazas y el Gobierno estimaba la generación de unos 300.000 nuevos empleos para 2005.
En síntesis, más de la mitad de la población activa o está desempleada o desempeña una ocupación precaria, con bajos salarios que son la condición de existencia de buena parte de la industria de bienes y servicios”, y dado que se cuenta con tecnologías atrasadas, sistemas de organización productiva deficientes, baja capacidad empresarial y, precios de los productos extranjeros relativamente bajos, las empresas prefieren pagar bajos salarios para poder ofrecer precios competitivos. Lo que significa que no son empresas competitivas, sino que se mantienen con vida por la miseria que pagan a sus trabajadores, sentencio el investigador.
Dentro de los riesgo por esta falta de atención a los jóvenes, ha comenzado a brotar los síntomas de descomposición social, violencia juvenil y vandalismo, desmotivación y apatía, alto consumo de drogas y ocupaciones ilegales que no son ajenos al desempleo, que además se suma la insuficiente oportunidad educativa, por ello, dijo, se requieren de políticas eficaces en educación, urgentes ajustes y cambios sustanciales dentro de la estructura laboral y en los métodos de selección y reclutamiento de las empresas.
El desempleo en México se ha convertido en un problema serio, por lo que el Juan Carlos Palacios Ortega, propone ante los diferentes mecanismos para mejorar la situación de los trabajadores por falta temporal de un empleo, señalando que la ausencia del empleo ocasiona la imposibilidad de proveer satisfactoriamente las necesidades básicas de una familia.
Hizo un llamado a los diputados, sobre todo a la Comisión de Seguridad Social, promover de manera ágil un seguro de desempleo que cubra con las aportaciones del trabajador y del gobierno federal y esta la propuesta se complemente con el Sistema Nacional del Empleo, el cual fue constituido en 1978, a partir de diversas reformas a la Ley Federal del Trabajo, pero que dicho pago estará condicionado a la disposición para trabajar del desempleado, por lo que será necesario que se inscriba en los programas gubernamentales locales de búsqueda de empleo, aclarando que “Únicamente podrá acceder a este derecho si no ha encontrado trabajo y este beneficio sólo podrá otorgarse, por un periodo que deberá ser a criterio de la Comisión de Seguridad Social, concluyó. ASICh
