Itinerario Político

Atenco: ¿quién hará justicia?

Ricardo Alemán

Cumplieron la CNDH y la Corte; no lo hicieron los gobiernos estatal y federal
La gran laguna está en los partidos y sus legisladores, que hacen poco

El viernes 30 de enero revelamos aquí que en su investigación del caso, la Corte encontró graves violaciones a los derechos humanos en el operativo policial de Atenco, de los días 3 y 4 de mayo de 2006.

Advertimos que a la buena noticia de que el máximo tribunal implicó a autoridades y mandos de los tres órdenes de gobierno, le seguía una mala; que la Suprema Corte carece de facultades para señalar responsables. Por eso, dijimos, “el asunto terminaría en mera llamada a misa”. Y así ocurrió.
Frente a esa realidad, salta de nueva cuenta la pregunta elemental. ¿Quién hará justicia por las graves violaciones a las garantías de habitantes de Atenco? ¿No harán nada más los tres órdenes de gobierno y los tres Poderes de la Unión? Pero vamos por partes.

En el fondo del asunto, y más allá de interpretaciones maniqueas, el problema de fondo parece estar en el diseño de los procedimientos para impartir justicia; vericuetos creados por los partidos políticos en el Congreso, y que en los hechos sirven a los gobiernos de esos mismos partidos políticos de “escudo” para evadir toda responsabilidad política o de gobierno frente a excesos del poder, como los ocurridos en Atenco en mayo de 2006.

En rigor, nadie puede argumentar que en las máximas instancias de justicia, como la Corte, se incumplieron los procedimientos legales, o que fallaron instituciones responsables de velar por las garantías individuales, como es el caso de la CNDH. Es decir, una vez que dictaminó la comisión de delitos graves en los que participaron policías, mandos y autoridades —mexiquenses y federales—, la propia Corte será la encargada de apelar a las instancias respectivas sobre los distintos grados en que policías, mandos y autoridades se involucraron en la comisión de los delitos. ¿Pero qué creen?

Que el tema llegó a la CNDH y a la Corte, precisamente porque las instancias municipales, estatales y federales no cumplieron su tarea en la investigación del caso, el procedimiento para fincar responsabilidades, y la aplicación de la ley.

En medio de ese absurdo, el asunto entrará de manera inevitable al círculo tortuoso y perverso de los jueces que, al mismo tiempo, son parte de lo que deben juzgar. ¿A qué nos referimos? Poca cosa, que las autoridades municipales, estatales y federales que la CNDH y la Corte encontraron como presuntos implicados en las violaciones a los derechos humanos en el caso Atenco, son las mismas a las que apelará la Corte para hacer justicia. De risa, ¿no?

Y es que tanto la investigación y recomendación de la CNDH sobre Atenco, como la indagatoria y el dictamen de la Corte, se quedan en meros actos de “buena voluntad”. ¿Por qué? Porque ni la recomendación del organismo encargado de hacer valer los derechos humanos, ni el dictamen del máximo tribunal del país son de cumplimiento obligatorio. En la práctica se convierten en meras “llamadas a misa”. O si se quiere, se construye un círculo vicioso, si no es que perverso. Por eso sigue viva la pregunta: ¿Quién hará justicia?

Tampoco ahí terminan las cosas. Por razones políticas, no pocos interesados en la contienda presidencial de 2012 han visto un jugoso filón político en el resolutivo de la Corte sobre el caso Atenco. Por todos los medios pretenden llamar la atención sobre la presunta responsabilidad del gobernador mexiquense; Enrique Peña Nieto, al que con razón o sin ella muchos quieren ver en los infiernos de la política.

Pero sea que Peña Nieto resulta o no responsable de la barbarie policiaca desatada en Atenco, lo cierto es que al equipo político y de imagen del mexiquense se le puede acusar de muchas cosas, menos de tontos. Saben que tienen en sus manos al potencial candidato presidencial del PRI. Y desde la indagatoria que hizo la CNDH, el gobierno mexiquense cumplió todas las recomendaciones, cosa que no hizo la Policía Federal de Eduardo Medina Mora. ¿Quién hará justicia?

Por lo pronto, uno de los mensajes más importantes de la Corte en el caso Atenco es enviado al Congreso. Sí, a los partidos para que legislen para impedir los círculos perversos de la justicia. ¿Lo harán? Creemos que no, porque también son juez y parte. Al tiempo.

EN EL CAMINO

La disputa por las concesiones de televisión, radio y telefonía da para todo. Guerras entre Carlos Slim y el presidente Calderón; Peleas entre la señora Carpinteyro y Luis Téllez, venganzas contra el propio Téllez. Y hasta para engordar caldos. ¿De quién es la mano que mece la cuna?

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