DF: transparencia y botín
Ricardo Alemán
Guerra en el Instituto de Transparencia por la presidencia
Muere torturado a manos de policías de Guanajuato confesos
Como en otras entidades del país, en el Distrito Federal la cacareada transparencia institucional se ha convertido en un grosero botín político.
Resulta que a semanas de la ratificación o remoción del presidente del Instituto de Acceso a la Información Pública del DF, la dependencia vive una demencial lucha de poder que sólo confirma que el Infodf no es más que un botín político de partidos y gobernantes.
Pero no es novedad que detrás de la transparencia se ocultan ambiciones desmedidas, cobro de facturas y chantajes políticos. Todos recuerdan la guerra política y legal que antecedió a la creación del Infodf, que terminó en un ofensivo reparto de cuotas de poder entre el gobierno capitalino, partidos políticos y tribus antagónicas del PRD.
De esa manera, en los primeros meses de 2006 Alejandro Encinas colocó a su alfil, Óscar Guerra Ford, como presidente. A su vez, Los Chuchos metieron a su aliado, Salvador Guerrero Chipres, al tiempo que la Corte ordenó reponer en su cargo de comisionada a María Elena Pérez Jaén. Pactadas cuotas, definidos territorios, levantado el botín político, en marzo de 2006 inició funciones el Infodf.
Pero a tres años de iniciada la transparencia institucional —con más pena que gloria—, se aproxima la ratificación o remoción de la presidencia del Instituto, lo que ha desatado ambiciones de poder y una vulgar guerra entre comisionados. Entre todos aparece con buena dosis de reflectores el hombre de Los Chuchos en InfoDF, quien se ha propuesto alcanzar, por los medios que sea, la presidencia de la institución.
Guerrero Chipres dice a propios y extraños que la presidencia del Infodf será suya, que cuenta con el palomeo de los “Chuchos mayores”. Por eso, y con el apoyo de Ernesto Villanueva, inició una campaña difamatoria y calumniosa contra Óscar Guerra, a quien acusa de prestarse a una presunta “suplantación” de la comisionada María Elena Pérez Jaén, de un supuesto apoyo financiero y con fines políticos a Alejandro Encinas, además de diversos actos de supuesta corrupción.
La campaña contra Óscar Guerra —quien ha documentado que se trata de una andanada difamatoria—, pretende cerrarle toda posibilidad a una eventual reelección como presidente del InfoDF. A su vez, la andanada contra la aguerrida comisionada Pérez Jaén también pretende despejar el camino a Guerrero Chipres rumbo a la presidencia de la institución. Y es que la comisionada Pérez Jaén es la única que de manera pública ha cuestionado el manejo patrimonial, arbitrario y presuntamente ilegal del área de Comunicación Social del Infodf. ¿Por qué la denuncia?
Porque Salvador Guerrero habría utilizado recursos públicos del área de Comunicación Social, para promover sus aspiraciones personales. Así, con la fachada de que cuenta con la “bendición” de Los Chuchos, presiona a medios para contar con su apoyo y advierte que de lo contrario dirá su verdad contra aquellos que no aceptan el chantaje.
En su periplo de medios para buscar apoyos o bendiciones, apenas en días pasados habló con directivos de la agencia de noticias del Estado mexicano, Notimex, frente a la que advirtió que si no lo apoyaban con un despliegue informativo especial, iniciaría una campaña mediática. Y con la locuacidad que le caracteriza, cumplió su amenaza.
En un informativo radial —de Carmen Aristegui—, Guerrero acusó a Notimex de parcialidad informativa. Dijo haber realizado una investigación sobre la cobertura de Notimex, y hasta propuso al Senado que realice otra investigación.
Lo más grave, sin embargo, es que aquello que pretende ser un desplante en defensa de los derechos de prensa por parte de Guerrero Chipres, en realidad aparece como la mejor muestra de que el comisionado usa recursos públicos —para investigar, dar nota, proponer investigaciones y reformas al Senado— para sus fines personalísimos. Lo que no sabe el comisionado es que instituciones federales, gobiernos estatales y ahora él mismo piden trato preferencial a Notimex. Para el periodismo independiente y profesional —y eso nunca lo aprendió Guerrero—, las presiones del poder público, cualquiera que sea, son evidencia de que se avanza por el camino correcto. Sólo una pregunta: ¿Qué no le pagan a Guerrero por vigilar la transparencia del poder público del DF? Al tiempo.
EN EL CAMINO
Y ahora qué va a decir el panismo de Guanajuato. Un ganadero asesinado por policías, que reconocen haberlo torturado y vejado. Vicente Palomo fue detenido y señalado como presunto ladrón de ganado. Murió a causa de la tortura. Es la escuela de tortura. ¿Es la “guanajuatización”?
