Itinerario Político

En 1996, AMLO pactó con Zedillo (II)

Ricardo Alemán

El PRD siguió los pasos del PAN y estableció una alianza con el PRI

Las reglas electorales de 2006 las acordaron Andrés y Calderón

En 1988 el PAN resultó el gran ganador de la crisis electoral al forzar la transición política, restablecer la relación del Estado mexicano con el Vaticano y negociar sus primeros gobiernos estatales.

Como lo recordamos aquí ayer, el PAN de Álvarez y Clouthier impugnó la elección presidencial de 1988, y sin pruebas denunció un fraude que nadie fue capaz de probar, pero que les permitió negociar con Salinas lo que fue el arranque de la transición democrática pactada.
Salinas cumplió su alianza, empujó una tibia reforma electoral, entregó al PAN gobiernos como los de Baja California y Guanajuato, e hizo suyas reformas compartidas con Acción Nacional. Concluido el salinato, el PAN creyó llegado el momento del cambio y perfiló a su hombre fuerte, Diego Fernández de Cevallos, para Los Pinos. Sin embargo, imponderables como el alzamiento del EZLN en Chiapas y el asesinato del candidato del PRI, Luis Donaldo Colosio, mudaron el proyecto azul.

Por una razón que nadie ha explicado —y designado Ernesto Zedillo como sustituto de Colosio—, el panista Fernández de Cevallos retrocedió y dejó pasar al candidato del PRI. Así, el PAN se alió por segunda vez a un gobierno del PRI, el de Zedillo, con el que cogobernó y pactó lo que fue la reina de las reformas electorales, con la que se hizo posible la entrega del poder por parte del PRI en el año 2000.

Y justo en el primer tercio del gobierno de Zedillo un ambicioso aspirante a dirigir el PRD, Andrés Manuel López Obrador, siguió los pasos del PAN y se alió precisamente al otrora repudiado gobierno de Ernesto Zedillo. Los incrédulos de esa realidad pueden consultar la hemeroteca del diario La Jornada del lunes 3 de junio de 1996, que tituló así su nota principal: “Conspiran contra Zedillo: López O.”.

Resulta que AMLO buscaba ser presidente del PRD, y con el “petate del muerto” de la supuesta “conspiración” contra el gobierno de Zedillo, le propuso un pacto a ese gobierno para legitimarlo en los hechos. Es decir, AMLO siguió los mismos pasos que el PAN en 1988 y en 1994. La nota principal de La Jornada de la fecha citada se refería a una declaración de AMLO formulada en Misantla, Veracruz, el domingo 2 de junio, en donde además dio a conocer la propuesta de un “acuerdo de unidad y apoyo político” al gobierno de Zedillo. ¿Qué proponía dicho acuerdo?

En palabras de AMLO: “No queremos alianzas con el presidente Zedillo. Deseamos acuerdos donde él se comprometa con el pueblo y con la nación, y nosotros a construir una verdadera transición democrática. Queremos acceder al poder, pero no sobre el cadáver de la República. Queremos un nuevo proyecto nacional, pero ello sería imposible si perdemos a la nación. Zedillo podría tener el apoyo del pueblo mexicano, de nosotros mismos, pero no se la quiere jugar del lado del nacionalismo”.

Lo que proponía AMLO al presidente Zedillo en su arenga del domingo 2 de junio de 1996, era una copia de lo que propuso el PAN a Salinas en la concentración del Zócalo la noche del 16 de noviembre de 1988; un pacto político de transición. El primero en denunciar lo que entonces era lo más parecido a una traición al PRD y a la izquierda —porque el PRD y Cárdenas habían impugnado la elección de Zedillo, y habían propuesto su anulación y la creación de un movimiento de salvación nacional— fue nada menos que Heberto Castillo.

En su artículo del semanario Proceso número 1023, del 10 de junio de 1996 —titulado “Lombardismo en el PRD”—, Heberto denunció: “Sorprenden los bandazos del candidato a la presidencia del PRD, Andrés Manuel López Obrador”, y enumera las incongruencias de un político que se decía de izquierda y pactaba con el PRI. Al final de cuentas, AMLO se convirtió en líder del PRD. En 1997 ese partido ganó el gobierno del DF con Cárdenas, pero también gobiernos como el de Tlaxcala, Baja California y Zacatecas, y a pesar de que era ilegal, Zedillo ordenó que se le autorizara a AMLO la candidatura a jefe de Gobierno del DF. Camino idéntico el de AMLO al que siguió en 1988 el PAN de Luis Álvarez y Manuel Clouthier.

Es decir, que PAN y PRD negociaron reformas, elecciones, puestos de poder con el PRI, a cambio de legitimar a los gobiernos tricolores en 1988 y 1996. Pero esa estrategia dio como resultado las más avanzadas reformas electorales —aprobadas en 1996-1997—, y que hicieron posibles elecciones creíbles, equitativas, legales, transparentes… Y esas reglas que se aprobaron cuando eran presidentes del PAN y el PRD Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador, son las mismas reglas de las elecciones de julio de 2006. ¿Dónde está el fraude de 2006? No existió. Lo que pretendió AMLO a partir del 3 de julio fue una fórmula parecida a la del PAN en 1988. Sí, sólo que carente de inteligencia.

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