Marcelo y Ruth, ¿dupla al 2012?
Ricardo Alemán
Se sacan los ojos en el PRD, no por democracia sino por control político
Encinas: “No a la secretaría general”; pero no suelta los “huesitos”
Son muchos los que creen que está muy lejana la contienda sucesoria de 2012. Sin embargo, los profesionales de la política y el poder saben que los actuales son tiempos definitorios.
¿Por qué creen los ciudadanos de a pie que los amarillos por poco y se sacan los ojos por apoderarse del control del PRD? No, no es por que sus corazones y sus almas estén henchidos de fervor democrático y menos de afanes de servicio. No es por eso, sino porque el ganador de esa pelea será capaz de empujar a los suyos al Congreso en 2009, y llevar en 2012 a sus aspirantes a los dos más importantes cargos de elección popular en esa contienda: el presidencial y el de jefe de Gobierno del DF.Si hacemos un ejercicio memorioso elemental, recordaremos que en los primeros 10 años del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas mantuvo el control del partido y con ello garantizó sus tres candidaturas presidenciales y su triunfo como jefe de Gobierno del DF. En la última década, Andrés Manuel López Obrador se apoderó del partido y con ello consiguió ser jefe de gobierno del DF y candidato presidencial.
Hoy parecen desplazados tanto Cárdenas como López Obrador —aunque nadie puede hablar de la muerte política para ninguno de los dos— y el control del PRD está en manos de Los Chuchos, grupo que peleó el control partidista precisamente a lo largo de la década que dominó al partido amarillo López Obrador. A pesar de que otra vez fue derrotado, el tabasqueño no se dará por vencido y hará todo por destruir a Los Chuchos.
Pero en paralelo a esa disputa —y una vez que de manera legal Los Chuchos son dueños del PRD— empiezan reacomodos, movimiento de piezas y hasta enroques que muy pronto deberán establecer la nueva plataforma de alianzas sobre la que se moverá la nueva dirigencia del PRD rumbo a la elección intermedia y la presidencial de 2012.
En ese escenario aparece una nada descabellada hipótesis que supone una alianza entre el actual jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard —candidato presidencial natural— con el grupo hegemónico en el PRD, los llamados Chuchos, que casualmente han construido en la figura de la diputada Ruth Zavaleta a la aspirante natural al gobierno del Distrito Federal.
Parece remota e imposible la eventualidad de que Marcelo y Ruth se conviertan en la mancuerna ideal del PRD para el 2012 —como candidatos presidencial y al GDF, respectivamente—, pero la distancia se acorta y las posibilidades crecen cuando la hipótesis se analiza a la luz de los datos duros sobre el PRD, Los Chuchos y el propio Marcelo Ebrard.
Primero debemos partir de que ya es irreversible e irreconciliable la fractura entre AMLO y Chuchos. Sin el control del partido, el tabasqueño tiene escasa posibilidad de regresar por la candidatura presidencial. Pero al mismo tiempo Los Chuchos no tienen un candidato presidencial fuerte. Algunos han dejado escapar la especie de que Juan Ramón de la Fuente podría ser el candidato de esa corriente amarilla, pero lo cierto es que entre el perredismo tiene pocas posibilidades.
En cambio, Los Chuchos han trabajado en la construcción de un liderazgo femenino exitoso, como el de la diputada Ruth Zavaleta, cuya imagen y popularidad llegó a estar más arriba que la del propio Marcelo Ebrard. Pero además resulta que Zavaleta es la única capaz de competirle al poderoso grupo de Bejarano en el DF, el cual apuntala a Martí Batres como pretenso al GDF.
Pero resulta que si Los Chuchos controlan el PRD y cuentan con una poderosa aspirante al GDF, no tienen candidato presidencial. A su vez, Marcelo Ebrard no sólo tiene en su poder al GDF, sino que es el mejor aspirante presidencial de los amarillos. Pero si Ebrard tiene todo para ser aspirante presidencial, no cuenta con un partido político que lo impulse.
Por lo pronto, en el primer círculo del jefe de Gobierno del DF se insiste en que está en proceso el rompimiento de Marcelo Ebrard respecto de López Obrador. Y en efecto, las señales son claras. La más significativa de ellas es que el gobernante del DF apoyó la decisión del Tribunal Electoral de darle el triunfo a Jesús Ortega como presidente del PRD, postura que también apoyó Cuauhtémoc Cárdenas. Por eso muchos trabajan en hacer realidad la dupla ganadora para 2012, la de Marcelo-Ruth. Al tiempo
EN EL CAMINO
Encinas había decidido aceptar la secretaría general del PRD. Pero cuando consultó al “pastor”, éste le ordenó que no. Y ocurrió lo de siempre, el rebaño debió someterse al “pastor”. Pero no se equivoquen. Encinas y su grupo no soltarán los huesos, aunque sean “espurios”. El poder.
