Itinerario Político

La joya de la corona

Ricardo Alemán

De las 12 entidades que renovarán gobierno estatal el 4 de julio próximo, Veracruz es “la joya de la corona”. ¿La razón? Que se trata de “uno de los tres grandes” estados en población y electores

Es decir, que luego del estado de México y el Distrito Federal —los que tienen padrones de 10.2 millones y 7.4 millones, respectivamente—, Veracruz ocupa el tercer lugar nacional en votantes, con 5.3 millones de electores. ¿Y eso qué?, podría preguntar algún curioso.

Pues resulta que el partido que gane la elección para renovar el gobierno de Veracruz, tendrá el control político—electoral no sólo de la tercera entidad más poderosa —electoralmente hablando—, sino de por lo menos 7% del total del padrón nacional. ¿Y por qué el interés desmedido del PAN por ganar Veracruz, literalmente a costa de lo que sea?
Por la misma razón. Porque si el PRI tiene bajo control el poderoso estado de México —que se puede convertir en la entidad creadora del candidato presidencial del PRI—, y si el PRD tiene “en la bolsa” el también poderoso Distrito Federal, al PAN le urge ganar y controlar el tercero de los grandes productores de votos, que es Veracruz.

O si se quiere ver desde el otro extremo, resulta que frente a la guerra electoral por 2012, todo partido que aspire al triunfo presidencial debe tener el control de por lo menos uno de “los tres grandes”. Sea el estado de México, Distrito Federal y/o Veracruz. Parece imposible arrebatar el DF al PRD y harto difícil arrancar el estado de México al PRI en 2011. Por eso, el PAN hará todo lo necesario por ganar para sus siglas Veracruz.

Y para que la cuña apriete, desde la casa presidencial se hizo todo lo necesario para arrebatarle al PRI el estado de Veracruz. Y la mejor carta para ello era —faltaba más—, el único veracruzano priísta capaz de hacer frente al virrey Fidel Herrera Beltrán. Y el elegido fue nada menos que Miguel Ángel Yunes —escudero de la profesora Gordillo—, cuya imposición desde Los Pinos reventó nada menos que al panista Gerardo Buganza, quien fue derrotado por Fidel Herrera en julio de 2004.

Sin embargo, nadie ha respondido la gran pregunta sobre las elecciones veracruzanas: ¿Por qué Miguel Ángel Yunes para Veracruz, por el PAN? Porque es el priísta que más conoce lo que pasa en el PRI de su entidad natal, porque es el único capaz de enfrentar a Fidel Herrera y el único capaz de llevar adelante una estratagema demoledora contra el gobernador saliente. ¿Y cual será esa estratagema? Exhibir evidencias contra Herrera Beltrán.

Sin embargo, “el tiro” parece haber “salido por la culata” al PAN, al presidente Calderón y al propio Miguel Ángel Yunes. ¿Por qué? Poca cosa, porque Gerardo Buganza ya inició su guerra contra el presidente Calderón y contra el elbista Yunes. Y es que con recursos salidos de quien sabe que extraño bolsillo, y utilizando como cuello de ganso al enemigo número uno del Presidente, a Manuel Espino, una parte del panismo veracruzano pretende dinamitar al candidato Miguel Ángel Yunes, mediante el desprestigio de la imagen del propio presidente Calderón.

Vale recordar que el senador Buganza es un político producto del foxismo y llevado a la candidatura por el gobierno de Veracruz —en 2004—, por su amigo Manuel Espino, entonces secretario general y luego presidente del PAN. En el fondo, la guerra que desató Manuel Espino contra la “mano negra” del presidente Calderón en el caso Veracruz, no es más que la avanzada de lo que tiene preparado el senador Buganza, que se dice despojado y dispuesto a denunciar el cochinero que llevaron a cabo los jefes azules en el caso veracruzano.

Lo curioso del caso es que todo aquello que con toda razón denuncia Manuel Espino —de la mano negra del presidente Calderón en el caso Veracruz—, es precisamente lo que hizo el señor Espino respecto al gobierno de Vicente Fox. Es decir, Manuel Espino fue la marioneta del foxiato en el PAN. Más aún, en su momento, Marta Sahagún y Vicente Fox doblaron a los consejeros nacionales del PAN, para imponer a Espino como presidente del partido.

Pero lo que no saben ni Calderón ni la profesora Gordillo, ni Espino y menos Miguel Ángel Yunes, es que Veracruz es más que estratégico para el PRI y para el más aventajado de los presidenciables; para Enrique Peña Nieto, quien ha centrado su estrategia para 2012 en el corredor estado de México, Hidalgo, Puebla y Veracruz. Es decir, pretenden estrangular al DF.

Y en Veracruz pareciera que Manuel Espino trabaja para Peña Nieto.

EN EL CAMINO

Por cierto, en el estado de Hidalgo todo apunta a que el candidato del PRI será Omar Fayad, diputado federal y ex alcalde de Pachuca.

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