El milagro de Calderón
Ricardo Alemán
Pocos hicieron caso al claro mensaje que desde el diario The Washington Post mandó el presidente mexicano a los presidenciables del PAN —el 8 de febrero pasado, luego de su gira de trabajo por Davos—, a quienes pareció advertir que no se desboquen, ya que hoy la prioridad política es la derrota del PRI en Oaxaca, Puebla, Hidalgo, Durango y —probablemente—, Sinaloa
Y es que el presidente Felipe Calderón fue claro al responder sobre la ausencia en las filas del PAN de un aspirante presidencial fuerte y capaz de vencer al PRI. Ante esa realidad, dijo, “en política no hay nada escrito”, y recordó que hace seis años él ocupaba el lugar 17 en las preferencias electorales “y no tenía posibilidades de ganar siquiera en mi propio partido”. Al final resultó ganador y, claro, presidente.
Es de sentido común que en política, economía, y hasta en fútbol “no hay nada escrito”. La historia la escriben los hechos. En todo caso lo interesante es que Felipe Calderón parece apostarle —en la lucha por elegir a su sucesor—, a una réplica de su propia experiencia; a la reproducción del milagro de Calderón en 2006.
Es decir, que si traducimos bien la declaración del mandatario al diario estadounidense, el candidato presidencial del PAN deambula entre los últimos lugares del arrancadero general, y sólo bastará la señal de Felipe Calderón para que camine la maquinaria del poder azul. El milagro llegará porque en política, y sobre todo en elecciones, todo lo que sube puede bajar. Y claro, todo lo que está abajo puede subir.
Pero existen dudas. Minucias. ¿Quién es hoy el Felipe Calderón de 2006? El más cercano era Fernando Gómez Mont, y el propio presidente lo reventó. Más. ¿Es posible comparar a López Obrador con Peña Nieto? A Felipe Calderón le faltó decir que en política tampoco existen los milagros.
Por lo pronto, desde la casa presidencial se mueven los hilos para juntar al PAN y al PRD —y a la chiquillería—, contra el PRI. Desde Los Pinos se operó la imposición de Miguel Ángel Yunes como candidato del PRD-PAN a Veracruz. Desde Los Pinos se impuso a Xóchitl Gálvez como candidata del PRD-PAN a Hidalgo, y se impuso a los aspirantes a Oaxaca, Puebla y Durango. Desde Los Pinos se moldea Sinaloa. Y desde esa casa convencieron al PT de desdeñar a AMLO.
Pero las elecciones de julio próximo son la primera aduana. Luego viene la guerra directa contra Peña Nieto. Y ya preparan el arsenal.
EN EL CAMINO
Miguel Covián era presidente del Tribunal Electoral del DF. Y un pillo de la mafia de mediocres incrustada en la UNAM. Pero son intocables en el pedregal, a pesar de que todos saben que hacen negocio con todo; pase de materias, exámenes, titulaciones… ¿Hasta cuando?
