Itinerario Político

“Maiceados”: AMLO en 1992; “Juanito” en 2009

Ricardo Alemán

Camacho y Salinas sobornaron a Andrés

¿Marcelo hizo lo mismo con “Juanito”?

¿Por qué se dobló Juanito? ¿Qué vio, escuchó o le ofrecieron? Vale la pregunta porque todos saben que es común, entre los políticos mexicanos, la enfermedad repentina que los aleja de causas y cargos.

“Plata o plomo”, dice un refrán; “en política, lo que cuesta dinero es barato”, dice otro. “¡Maiceados!”, reza un clásico.


Todo indica que el “maiceo” es el caso de Juanito. “Maiceados”, dice la voz popular a políticos y gobernantes que, a cambio de dinero, tuercen su voluntad. El “maiceo” —todos lo saben— es una trampa común entre galleros, quienes llenan el buche de los gallos de pelea —sea con maíz, sea con plomo—, para con ello inducir su derrota.

Sea en dinero, sea en especie —promesas o cargos públicos—, lo cierto es que Juanito fue vencido por los mismos que, casualmente, también “maicearon” al prohombre de la honestidad valiente, Andrés Manuel López Obrador. Rescatamos la historia, porque los métodos y las personas son iguales: Manuel Camacho “maiceó” a AMLO en 1992, igual que Marcelo Ebrard a Juanito en septiembre de 2009.

En el caso Juanito el tiempo confirmará que “en política el dinero y lo pendejo no se pueden ocultar”. En el caso de AMLO pasaron 16 años para que aquí —Itinerario Político, 29 de octubre de 2008— se pudiera documentar que el gobierno de Salinas sobornó a AMLO. Y la siguiente es una cita que confirma la forma en que Manuel Camacho y Marcelo Ebrard resuelven los conflictos políticos y de poder. Y claro, cómo sobornaron a políticos de dizque izquierda.

Dijimos ese 29 de octubre de 2008: “Durante 16 años fue parte de la picaresca mexicana. Hoy son firmes las pruebas de que en 1992 Andrés Manuel López Obrador recibió 9 mil millones de pesos —del gobierno de Carlos Salinas—, a cambio de retirar un plantón del Zócalo. Hoy no sólo es posible asegurar que fue una farsa la “honestidad valiente”, sino que se debe investigar el destino del dinero entregado a López Obrador. ¿Dónde quedaron los 9 mil millones de pesos?

“En sesión del 11 de febrero de 2004 —de la Comisión Permanente del Congreso—, protagonizaron un peculiar debate el senador Juan Rodríguez Prats, del PAN, y el diputado Manuel Camacho Solís, del PRD. En medio del debate, Rodríguez Prats sorprendió a todos cuando interpeló a Camacho. “Señor diputado, conteste nada más sí o no… en 1992 proporcionó usted 9 mil millones de viejos pesos —9 millones de pesos de ahora—, a Andrés Manuel López Obrador para desalojar el Zócalo”, gritó el senador del PAN.

“Camacho trastabilló, defendió a su regencia y dejó caer: ‘No le entregué yo a López Obrador ningún recurso; lo que hizo el gobierno de la República fue cumplir compromisos que estaban establecidos y, eso sí, con el visto bueno del resto de las secretarías que tenían intervención en esos asuntos. No fue una decisión del jefe del Departamento del DF, se cubrieron las indemnizaciones correspondientes a trabajadores que tenían derechos laborales y que Pemex estaba obligado, de acuerdo con el criterio del secretario del Trabajo’, dijo Camacho.

“En su intento por deslindarse y exonerar a AMLO de un soborno que todos saben que existió, Camacho sólo embarró al gobierno de Salinas. Quedan sin responder montañas de interrogantes. Planteamos una: ¿A poco los derechos laborales se pagan con costales de dinero y a cambio de levantar un plantón?

“Camacho aporta más sobre el tema, en entrevista con el investigador George W. Grayson —celebrada el 9 de julio de 2004 y resumida en el libro Mesías Mexicano, en donde la versión resulta más puntual—. Dice Greyson: “Además de proporcionar a los manifestantes baños portátiles, agua potable y otros servicios de primera necesidad, se dice que el regente Camacho Solís le dio a López Obrador una generosa suma de dinero para que retirara a los manifestantes”.

A su vez, Camacho le dijo: “En vista de la probabilidad de que López Obrador y los manifestantes tuvieran la oportunidad de recibir indemnización de los tribunales, todos estuvimos de acuerdo en que era mejor proporcionarles fondos con los cuáles dispersaran su demostración y regresaran a casa”. Hasta aquí la cita.

En efecto, en política lo que cuesta dinero es barato. Es decir, si Camacho o Salinas dieron a Obrador 9 mil millones de pesos de 1992 para retirar un plantón, la pregunta obliga: ¿Cuánto habría costado a Ebrard doblar a Juanito? Pura curiosidad.

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