La gastronomía zoque abordada desde la perspectiva de la cocina molecular es el objeto de investigación con el que la alumna María Antonieta Toca Ochoa espera proyectar a nivel nacional los platillos del estado y titularse como licenciada en Gastronomía por la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH).
Uno de sus tres asesores, el lic. en Gastronomía Emanuel Bustamante Solís, resaltó en entrevista la originalidad y pertinencia de un trabajo como éste en virtud de emplear químicos para encapsular y brindarle a cinco platillos de la región una textura y forma diferentes.
Como propósito adicional se espera promover la comida hecha en el estado: “La gastronomía zoque —platillos como la chanfaina, por ejemplo— son bien conocidos en Tuxtla por tratarse de la dieta habitual del chiapaneco; sin embargo, ha quedado circunscrita apenas a nivel local por la tradición de cocineras de la casa. Trabajos como el de Toca Ochoa persiguen el rescate y difusión de este tipo de comida: primero en la entidad, y ya no sólo en la región zoque, y en un segundo momento, a nivel nacional. Un proyecto similar de tesis, a cargo de otro estudiante, y enfocado asimismo a la comida de la entidad versa sobre las flores regionales en la cocina zoque”, dijo.
Otro aspecto que le confiere innovación a la investigación es que en el plan de estudios de la carrera no se ofrece ninguna asignatura con el nombre de gastronomía zoque: “por ello, puntualiza Bustamante Solís, somos tres profesionales en la materia quienes asesoramos a esta estudiante. El programa educativo se centra en cocina mexicana contemporánea y chiapaneca, así que podría enmarcarse desde esas dos materias.”
El documento final será de utilidad para las áreas de alimentación y nutrición y lectores en general, quienes apreciarán la singularidad de la cocina chiapaneca a partir de las recetas incluidas, su modificación a través del tiempo, y aún más interesante, tendrán ocasión de asistir entre líneas a un debate entre la promoción de platillos zoques, cuyo exceso de condimentos y grasas es ampliamente reconocida, y la “buena alimentación” propugnada por la licenciatura en nutrición. ASICh
