La mujer que fue encontrada con las manos atadas con cinta canela al interior de un vehículo tipo Tsuru en la colonia Albania Baja, señaló haber planeado dicha acción junto a sus amigos de parranda, ante el temor de que sus familiares se enojaran por no haber ido a dormir a su casa. Tras ser encontrada en el vehículo, paramédicos la trasladaron a un hospital en donde le fueron practicados exámenes médicos, lo que descartó lesión alguna.
Al declarar ante el Ministerio Público, reveló que la tarde del lunes decidido ir a un bar junto a sus amigos, con quienes consumió bebidas alcohólicas hasta la noche.
Debido a que ya se encontraba en estado de ebriedad, prefirió no ir a su domicilio en donde la esperaban su esposo, madre e hijos.
Con la finalidad de hacer creíble su versión, le pidió a uno de sus acompañantes que hablara a su casa y dijera que la tenían secuestrada , exigiendo 100 mil pesos por su rescate.
Además, envió diversos mensajes intimidatorios durante el transcurso de la noche.
Por la mañana, fue ubicada por sus propios familiares al interior del vehículo tipo Tsuru, propiedad de su esposo.
Al hablar con personal de la Unidad Especializada Contra el Delito de Secuestro de la PGJE, Aura Karina Corzo Pérez, dio a conocer las verdaderas razones de su estado, por lo que no existió delito que perseguir. ASICh
