José Antonio Morales /ASICh
El Frente Amplio Progresista no estuvo en contra de la Reforma Energética, pues rechazaba la privatización de Petróleos Mexicanos, enfatizó la coordinadora de la bancada del Partido del Trabajo en el Congreso local, Sonia Catalina Álvarez, quien avaló la postura del Partido de la Revolución Democrática en el Senado del país. Consideró que enfrentando tiempos difíciles en el tema económico mundial, no se puede estar en contra de la inversión a la paraestatal, pues representa pérdidas, y México no puede desperdiciar acciones importantes de modernización, tomando en cuenta que empresas fuertes del mundo actualmente reclaman auxilio a las empresas bancarias.
Rechazar la reforma de PEMEX en estos momentos es ilógico, resaltó la legisladora chiapaneca, quien dijo los partidos que integran el FAP, no estuvieron en contra de su aprobación sino en la forma que el ejecutivo del país pretendía enviarla a las cámaras.
Las modificaciones expuestas por el PRI y PRD, flexibilizaron a los demás institutos políticos, y en consecuencia la Iniciativa camina hacia su aprobación, comentó la diputada, quien avaló la posición del senador Carlos Navarrete coordinador de la bancada del sol azteca en el senado de México.
Catalina Álvarez reflexionó que ante la crisis económica mundial que alcanzó a México, las distintas fuerzas políticas del país, deben unir esfuerzos y capacidad, para buscar mecanismos que inhiban el impacto en el alza de precios a los productos.
La diputada local indicó que no es momento de rasgarse las vestiduras, al contrario es el clima perfecto para encontrar respuestas a los problemas, que pudiera en corto plazo afectar a los millones de mexicanos más pobres, incluso; a los pocos empresarios. ASICh
