Miguel Angel Carrillo Barrios /ASICh
Luego que miles de usuarios elevaran su protesta por el pago de dos pesos por unidad que determinó el Consejo de Administración del Mercado Los Ancianos por salir del estacionamiento público por la décima sur, única y forzada salida,pidieron la intervención del ayuntamiento capitalino, dado a que cada día, miles de vehículos se les obliga a cubrir esa cuota sin que el vigilante, pagado por los mercaderos, den un recibo oficial, salvo cuando el conductor lo reclama.
Los directivos del mercado, ya se hicieron propietarios del acceso y salida al centro de abasto, cerrando la calle que da salida sobre la décima sur y 13 oriente, precisando que “ellos compraron ese espacio de salida al ayuntamiento municipal, por lo que es urgente que en Tuxtla, particulares no se apropien de las calles estableciendo el cobro de derecho de peaje, acción delictiva que sancionan las leyes penales como “atraques a la vías de comunicación”.
Cabe agregar que el citado centro de abasto, a juicio de miles y miles de clientes, pidieron no visitar el citado centro de abasto, pues las básculas y medidas que utilizan los comerciantes del lugar, están totalmente alteradas, principalmente las del giro de carnes, frutas y verduras, al tiempo que demandaban la inmediata intervención de DE LA profeco Y LAS QUE LES CORRESPONDE.
Asimismo pidieron que las autoridades sanitarias realicen revisión constante en el giro de carnes ya que se ha tenido conocimiento que venden productos descompuestos, en básculas alteradas y hasta, sospechan los usuarios, que es posible que vendan carne de perro mientras que la de res y marrano, en su mayoría procede de rastros clandestinos que pueden provocar en los consumidores, graves enfermedades como la salmonelosis, según el juicio del médico Juan Arturo Velázquez Zambrano.
Por otra parte, afirman que en las diversas cocinas que se localizan en el lugar, se les ofrecen y venden alimentos que en algunas ocasiones, los comensales han encontrado moscas y hasta cucarachas en los alimentos y que al reclamárseles, los propietarios son altaneros y a regañadientes aceptar no pagar los alimentos sucios y antihigiénicos.
Demandaron enérgicamente que los centros de abastos no sean sujetos de cobro de derechos de peaje, pues amenazan los clientes y consumidores con iniciar una campaña para el público no acceda a ese lugar, debido a que la vía pública no debe ser cobrable por su libre tránsito. ASICh
