I N D I C E . . .

+Policía corrupta; secreto a voces…
+ Una denuncia que se debe atender…
+ Comentarios al Margen…

Ruperto Portela Alvarado.

De lo que todos hablan…

Desde hace más de veinte años las voces del pueblo consignaban lo que las autoridades de los tres niveles de gobierno trataron de esconder por complicidad o ineficiencia en el ejercicio del poder. Desde siempre fue un “secreto público” que se oía a gritos que las corporaciones policíacas estaban integradas por una runfla de bandidos y pelafustanes. Se decía entonces que la cara de un gobierno se ve en lo que hace su policía. Y es muy cierto. Por supuesto que no estoy descubriendo el hilo negro ni las pantaletas rojas de las suripantas, solamente me refiero al hecho de que las autoridades municipales, estatales y la federal, siempre estuvieron bajo sospecha de “ladrocinios”, peculados, abuso de autoridad, ejercicio indebido de los recursos públicos y sobre todo el uso de las fuerzas policíacas para reprimir cualquier manifestación social.
Un caso muy sonado en la historia policíaca de México es la de Durazo Moreno, al que el Presidente José López “Porpillo” lo hizo “General de cinco estrellas”, cuando era un soberano gansters con el aval de su patrón el Ejecutivo Federal. Y así, esa historia se repita al punto de que se comenta abiertamente que cada Presidente de la República ha tenido su “guardatito” construyendo emporios turísticos de playas con dineros del Estado. Pero lo más graves que esas mismas voces –de antaño y actuales- apuntan a que, cuando menos los últimos cuatro Mandatarios (De la Madrid, Salinas, Zedillo y Fox) han tenido su organización delincuencial, narcos y bandas de su preferencia.
Razón han de tener porque en estos últimos dos años se ha generalizado la delincuencia organizada (los narcos, pues) y en su contra una guerra encabezada por el Jefe Máximo de las Fuerzas Armadas con todos sus regimientos. Felipe Calderón le apuesta a la erradicación de esos “enemigos de México”, pero en sectores sociales opositores a su gobierno y a su estrategia económica y social, hay duda de que se pueda desmantelar un rival mejor armado, con mayores espacios de movilidad y sobre todo que siguen siendo “fantasmas” que están dentro de la misma estructura gubernamental y las corporaciones policíacas.

La carta de expolicías chiapanecos…
Hace unos días, precisamente el 18 de febrero, un grupo de policías chiapanecos –aproximadamente 140- que fueron removidos de sus cargos de comandantes operativos, jefes de grupo y agentes de la policía ministerial, se inconformaron ante la autoridad estatal y radicalmente frente al Procurador General de Justicia del Estado, licenciado Raciel López Salazar con la intención de que sean reinstalados.
El descontento por su despido sería lo menos grave pues en Chiapas estas manifestaciones son reiterativas y cíclicas, solo que en este caso los “agraviados” hicieron pública una carta en la que denuncian graves delitos cometidos al amparo de su cargo, funcionarios del nivel del ahora ex Ministro de Justicia, Amador Rodríguez Lozano y del general Marcos Esteban Juárez Escalera, ex director de la Policía Ministerial.
Los quejosos aducen en primer termino que la separación de sus cargos fue “injusta, arbitraria e ilegal” por parte de los antes mencionados que tomaron como pretexto –dicen los demandantes- que reprobaron el examen del polígrafo, tachándolos de pertenecer a la delincuencia organizada. Aunque es mi pregunta: ¿por qué no los consignaron?. Los mismos ex policías responden: “los funcionarios solo optaron por privarnos de nuestros derechos laborales cuando tenían la obligación de consignarnos ante la autoridad correspondiente por tener supuestos nexos con la delincuencia organizada” Y se ponen a disposición para que se les investiguen.
En tres hojas tamaño oficio a renglón seguido, los ex policías reconocen que en “fechas anteriores se descubrió que algunos elementos que eran de confianza de Marcos Esteban Juárez Escalera estaban trabajando con la delincuencia organizada y a quienes él nombró como comandantes regionales. Algunos han sido detenidos y otros están prófugos con órdenes de aprehensión”.
Se menciona en el documento que Rodríguez Lozano y Juárez Escalera son los responsables de sustituir a los comandantes operativos, jefes de grupo y agentes ministeriales por militares retirados sin que cumplieran con el perfil de la Ley Orgánica del Ministerio Público, sin contar con estudios de bachillerato y la edad requerida para ingresar a las corporaciones”.
Se menciona a un comandante de nombre José Guadalupe Castillo Celestino, director de investigaciones quien solo en Chiapas tiene varias averiguaciones previas por robo, abuso de autoridad, lesiones, allanamiento de morada y “quien además –dice textual el documento- se robó la mayor parte del oro recuperado de la casa de empeño PrendaMex, con pleno conocimiento del general Juárez Escalera”.
Ponen de relieve el asunto aquel de la supuestas dos toneladas de droga decomisada en la colonia Patria Nueva de esta capital que luego por arte de magia se convirtió en “lactosa”, la cual llevaron a quemar una madrugada al municipio de Chiapa de Corzo para borrar las evidencias y futuras investigaciones. El documento contiene datos, nombres y detalles que solo los que han trabajado en una corporación policíaca han de saber hasta donde está enraizada la corrupción en esas instituciones de seguridad. Entre otros nombres de menciona a Jesús Enrique López Quintero quien fue jefe de seguridad del ex Fiscal de Justicia Mariano Herrán Salvati, así como Víctor Manuel Villatoro Cortés y Domingo Pérez Sarazua, encargado de la seguridad de la Procuraduría General de Justicia.
El asunto es grave desde que los ex policías denuncian que todos los antes mencionados estuvieron relacionados con la desaparición de la “lactosa” junto con Felipe Martín Ornelas Rebollo, quien era coordinador de la Policía Ministerial y es sobrino del ex titular antidrogas, general Gutiérrez Rebollo, hoy preso por el delito de narcotráfico.
En entrevista por separado, Gregorio Camacho que se supone es el vocero de los policías despedidos habla de cuando en el 2002 y 2003, Mariano Herrán Salvati “les hizo tablas” el dinero que por estímulos de un fideicomiso se les entregaba cada mes que era entre 3 y 5 mil pesos mensuales. Comentan también el asunto de Chincultik y los que estuvieron plenamente identificados, entre ellos el ex Secretario de Gobierno, Jorge Antonio Morales Messner y el entonces Ministro de Justicia, Amador Rodríguez Lozano, quienes dieron la orden de desalojo que terminó con más de ocho muertos y veintitantos heridos.
La denuncia ahí está; a ver que dice, hace o investiga el nuevo Procurador de Justicias del Estado, Raciel López Salazar, pues los señalamientos son graves y los indicios de corrupción que argumentan los ex policías, parecen bien fundados…

Comentarios al Margen…
Todo hace pensar que la precandidatura de Ariel Gómez “El Chunco” unificó los criterios de muchos de los columnistas de esta capital. Todos fuimos tras él por la lástima que nos dio al saber que deja al partido de los mariposones tucanes para irse con los “desmadrados” del solaztequita al estar cerca de la muerte. O sea que se le quita lo verde y se pone amarillo por la enfermedad que otra vez dice padecer y negro del coraje porque nadie lo quiere; como a Juan Charrasqueado, pues todos lo miran y se van. Habría que ver la cara de su “progenitor partidista”, el Güero Manuel Velasco Coello cuando le pregunten por El Chunco y seguramente lo único que podrá responder es que “ya chuncó a su magre”, como dijera la tonalteca. Ahora si que solamente los endejos –como dice Catón- habrán de votar por un farsante como Ariel Gómez, el mismo que llegó a ser diputado local por un fraude estúpido y vergonzoso. *** Ahora sí que estamos en el “juego de Juan Pirulero donde cada quien juega su juego”. Pues resulta que Neto Gutiérrez Villanueva, el que despachaba en La Chacona como Secretario del Campo, cambió de color cuando en el PRI le dijeron que no ajustaba su militancia para ser siquiera precandidato y se puso “negro y amarillo” para alistarse como seguro abanderado por el PRD en el distrito X con sede en Villaflores. No le quedó de otra, pero mejor mañana le ponemos color a este comentarios y otros que se quedaron en mi Scribe Profesional… Se acabó el mecate. *** Y ES TODO…
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