Historias de reportero

¿Qué están esperando?
Carlos Loret de Mola

Niños y niñas que son abusados sexualmente por sacerdotes, mujeres violadas por los jerarcas religiosos, menores de edad obligados a trabajar la tierra y donar a su Iglesia las ganancias, grupos armados que se hacen justicia por propia mano siguiendo los designios de un obispo y un vidente, escuelas destruidas porque imparten las clases que marca la Constitución mexicana.
Todas esas denuncias se acumulan en Nueva Jerusalén, pero las autoridades de Michoacán no han hecho nada. Como si fueran de otro país esos 3 mil habitantes que presumen estar muy cerca del cielo aunque muchos vivan un infierno adentro.
“A los nueve años el señor abusó de ella”, cuenta una mamá, indignada desde el anonimato por el miedo a que los fanáticos cobren venganza. Colgó para siempre la ropa de monja que vestía con tanto fervor en Nueva Jerusalén cuando su hija le confesó que había sido violada por “el vidente” Agapito Gómez, quien en ese momento era el segundo líder religioso más importante del lugar. La niña resultó embarazada, Agapito detenido ocho meses y la señora —revancha de los radicales— encarcelada 11 años.
Por si esto no bastara, la comunidad está dividida por el liderazgo de dos obispos y uno de ellos, Santiago Mayor, el menos radical, me declaró en agosto que teme que su bando rival, encabezado por el obispo Martín de Tours, los termine matando. Una especie de Acteal, pero michoacano. Lo que pasa en Nueva Jerusalén ya se sabe. Las denuncias se agolpan y son cada vez peores.
“Debemos restablecer el orden definitivamente en la Nueva Jerusalén. Se ha solapado, se ha eludido ese problema. Es gravísimo para la vida del país que se permitan este tipo de situaciones. Tendremos que castigar a los agresores intelectuales de estos ilícitos. No podemos nosotros ya nada más con la implementación de una escuela eludir el problema”, me dijo al aire hace 29 días el gobernador de Michoacán, el priísta Fausto Vallejo.
No ha sucedido nada. Ni un citatorio, ni una detención. En Morelia trascendió que las órdenes de aprehensión demorarán varios días más, y que en todo caso, sólo serán contra quienes derrumbaron la escuela. De la guardia armada, los violadores con sotana, los extorsionadores, nada.
Fausto Vallejo visitó Nueva Jerusalén durante su campaña electoral y recibió la bendición del obispo Martín de Tours, máximo dirigente religioso, no reconocido por la Iglesia católica desde hace décadas. “Tradicionalmente se acude… eso no quiere decir que nosotros tengamos que estar coludidos”, justificó en esa entrevista.
SACIAMORBOS
Se canceló el tradicional partido de beisbol entre legisladores y funcionarios de Hacienda. Resulta que el líder sindical priísta que lo organiza desde hace varios años experimenta una más de sus ya conocidas “desaparecidas” de semanas enteras, que, burocráticamente, hasta derivan en posposición de negociaciones salariales para ajustarse a la agenda de las pachangas.

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