Los responsables de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) advirtieron el viernes que la guerra en Medio Oriente está poniendo a prueba el suministro energético mundial y afectando con mayor dureza a las economías más vulnerables.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha perturbado el comercio, ha sacudido los mercados financieros y ha suscitado preocupación por el suministro energético mundial, especialmente a través del estrecho de Ormuz, una importante ruta para el transporte de petróleo y gas.
Las instituciones mundiales dijeron que la economía global está resistiendo, pero destacaron que el conflicto está afectando de manera desproporcionada a los países más pobres debido al aumento de los precios del combustible y los fertilizantes, la mayor incertidumbre y los riesgos para el empleo.
Los responsables de los organismos se reunieron el jueves para debatir cómo deberían responder al impacto económico de la guerra, indicaron en un comunicado conjunto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que el viernes tomará una decisión sobre un posible acuerdo con Irán para prorrogar el alto el fuego, que debería incluir la apertura de la vía marítima y el desmantelamiento de la capacidad de Teherán para fabricar armas nucleares.
“Si los flujos de transporte marítimo no vuelven a la normalidad, el rápido agotamiento continuado de las reservas mundiales de petróleo antes del pico de demanda estival en el hemisferio norte supondría un riesgo creciente para la seguridad del abastecimiento de combustible, las condiciones del mercado y la resiliencia económica en general”, dijeron sobre Ormuz.
Con información de EL INFORMADOR
